Información de la revista
Vol. 104. Núm. 3.
Páginas 232-238 (Abril 2013)
Visitas
...
Vol. 104. Núm. 3.
Páginas 232-238 (Abril 2013)
Original
Acceso a texto completo
Prevalencia de anticuerpos antifosfolípido en pacientes con lupus eritematoso cutáneo subagudo y crónico
Prevalence of Antiphospholipid Antibodies in Patients with Subacute and Chronic Cutaneous Lupus Erythematosus
Visitas
...
P. García-Martína,??
Autor para correspondencia
pgarciamartin@aedv.es

Autor para correspondencia.
, C. García-Garcíaa, J. Fragab, A. García-Díeza
a Servicio de Dermatología, Hospital Universitario de La Princesa, Madrid, España
b Servicio de Anatomía Patológica, Hospital Universitario de La Princesa, Madrid, España
Información del artículo
Resumen
Texto completo
Bibliografía
Descargar PDF
Estadísticas
Figuras (1)
Tablas (2)
Tabla 1. Características clínicas y serológicas de los pacientes que cumplen criterios de lupus eritematoso sistémico
Tabla 2. Características clínicas y serológicas de los pacientes que no cumplen criterios de lupus eritematoso sistémico
Mostrar másMostrar menos
Resumen
Introducción y objetivos

La prevalencia de anticuerpos antifosfolípido (AcAF) en pacientes con lupus eritematoso sistémico (LES) ha sido muy estudiada, pero no en pacientes con lupus eritematoso cutáneo (LEC). Determinamos la prevalencia de AcAF entre nuestros pacientes con LEC, y analizamos sus características clínicas y serológicas.

Material y métodos

Estudio retrospectivo de 182 pacientes con LEC subagudo (LECS) o crónico (LECC) que se hallaban en seguimiento en los últimos 5 años. Seleccionamos aquellos que presentaban uno o varios de los siguientes AcAF: anticoagulante lúpico (AL), anticuerpos anticardiolipina (ACA) y anticuerpos anti β2-glucoproteína i (anti-β2-GPI), en 2 determinaciones, distanciadas al menos en 12 semanas. En el caso de los ACA y los anti-β2-GPI solo se incluyeron pacientes con titulaciones iguales o superiores a 40 unidades por ml.

Resultados

Obtuvimos una serie de 13 pacientes: 4 fueron clasificados como LECS y 9 como LECC. Siete cumplían criterios de LES y solo uno cumplía criterios de SAF. La prevalencia de AcAF fue del 38% entre los que cumplían criterios de LES, y del 3,65% entre los que no los cumplían. El AcAF más prevalente fue el AL, presente en 10 pacientes. Se detectaron Ac ANA en 12 pacientes y anti-dsADN en 11.

Conclusiones

La prevalencia de AcAF entre nuestros pacientes con LEC que no cumplían criterios de LES fue similar a la referida para la población general. Esto, junto a la fuerte asociación de la presencia de ANA y AcAF, cuestionaría la rentabilidad de determinar los AcAF en aquellos pacientes con LEC y ANA negativo. Además destaca que entre nuestros pacientes con LEC y AcAF existe una alta prevalencia de lesiones discoides y el desarrollo de SAF es poco frecuente.

Palabras clave:
Anticuerpos antifosfolípido
Síndrome antifosfolípido
Lupus eritematoso sistémico
Lupus eritematoso cutáneo subagudo
Lupus eritematoso cutáneo crónico
Abstract
Background and objectives

The prevalence of antiphospholipid antibodies (APLAs) has been extensively studied in patients with systemic lupus erythematosus (SLE) but not in those with cutaneous lupus erythematosus (CLE). We determined the prevalence of APLAs among our patients with CLE, and analyzed their clinical and serologic characteristics.

Materials and methods

This retrospective study analyzed 182 patients with subacute or chronic CLE who had been in follow-up for 5 years. We selected those positive for 1 or more of the following APLAs in 2 measurements at least 12 weeks apart: lupus anticoagulant (LA), anticardiolipin antibodies (ACAs), and anti-β2-glycoprotein i (anti-β2-GPI) antibodies. In the case of ACAs and anti-β2-GPI antibodies, only patients with titers greater than or equal to 40 U/mL were selected.

Results

We obtained a series of 13 patients (4 with subacute disease and 9 with chronic disease).

Seven met the diagnostic criteria for SLE and only 1 met the diagnostic criteria for antiphospholipid syndrome (APS). The prevalence of APLAs was 38% among patients with SLE and 3.65% among those without SLE. The most prevalent APLA was LA, present in 10 patients.

Antinuclear antibodies (ANAs) were detected in 12 patients and anti-double-stranded DNA antibodies in 11.

Conclusions

The prevalence of APLAs among our patients with CLE who did not meet the diagnostic criteria for SLE was similar to that reported in the general population. This, along with the strong assocation between the presence of ANAs and the presence of APLAs, would bring into question the value of determining APLAs in patients with CLE who are negative for ANAs. We also note that there was a high prevalence of discoid lesions but a low prevalence of APS among our patients with CLE who were positive for APLAs.

Keywords:
Antiphospholipid antibodies
Antiphospholipid syndrome
Systemic lupus erythematosus
Subacute cutaneous lupus erythematosus
Chronic cutaneous lupus erythematosus
Texto completo
Introducción

Los anticuerpos antifosfolípido (AcAF) son un grupo heterogéneo de inmunoglobulinas dirigidas contra fosfolípidos de membrana o contra complejos proteína-fosfolípido, involucrados en la aparición de los fenómenos trombóticos y pérdidas fetales recurrentes que aparecen en los pacientes con síndrome antifosfolípido (SAF)1.

Existen múltiples anticuerpos, pero solo el anticoagulante lúpico (AL), los anticuerpos anticardiolipina (ACA) y los anticuerpos anti β2-glucoproteína i (β2-GPI) son los que se determinan de rutina en el laboratorio, y están incluidos entre los criterios diagnósticos de SAF2.

Estos anticuerpos pueden encontrarse entre el 1 y el 5% de los sujetos sanos, incrementándose su incidencia con la edad y la coexistencia de enfermedades crónicas3.

Aparecen principalmente en el curso de enfermedades del tejido conectivo, como el lupus eritematoso sistémico (LES), y están incluidos entre los criterios diagnósticos de LES4. Sin embargo, también pueden encontrarse en otras situaciones5. Diversos agentes infecciosos, neoplasias y diversos fármacos pueden inducir la aparición de AcAF de forma temporal, normalmente sin aparición de β2-GPI, y solamente en raras ocasiones con potencial trombótico6,7.

La prevalencia de los AcAF entre los pacientes con LES ha sido estudiada en múltiples trabajos, encontrando en la literatura cifras variables que oscilan entre un 248 y un 60%9. Sin embargo, su presencia entre los pacientes con lupus eritematoso cutáneo (LEC) en sus diferentes variantes clínicas no ha sido tan estudiada. Existen pocos trabajos que analicen su prevalencia, aportando además resultados contradictorios10–13.

Los objetivos de nuestro trabajo son determinar la prevalencia de AcAF entre nuestros pacientes con lupus eritematoso cutáneo subagudo (LECS) y lupus eritematoso cutáneo crónico (LECC) y analizar sus características clínicas y serológicas.

Material y método

Realizamos un estudio longitudinal retrospectivo. Para ello revisamos nuestra base de datos encontrando 182 pacientes con LEC en seguimiento en nuestro Servicio desde enero de 2006 hasta diciembre de 2010.

Seleccionamos aquellos pacientes que cumplían estos 2 criterios:

  • 1.

    Presencia de uno o más de los siguientes AcAF: AL (determinado mediante análisis coagulométrico con el equipo ACL TOP 500, empleando como reactivo el kit Silica Clotting Time), ACA de tipo IgG o IgM y anti-β2-GPI de tipo IgG o IgM (determinados mediante ELISA). Se realizaron 2 determinaciones de cada uno de estos anticuerpos, distanciadas al menos 12 semanas, debiendo ser ambas positivas para incluir al paciente. Respecto a los ACA y los anti-β2-GPI solo se incluyeron pacientes con titulaciones iguales o superiores a 40 unidades por ml, en función de los criterios que se emplean actualmente para establecer el diagnóstico de SAF2.

  • 2.

    Presencia de lesiones cutáneas específicas de LECS o LECC, excluyendo a los que solo habían presentado lesiones cutáneas de tipo agudo a lo largo de su evolución.

Para la definición de las lesiones cutáneas se siguieron los criterios clínicos e histológicos basados en la clasificación de Gilliam14, modificada por Walling y Sontheimer15: a) LEC subagudo: anular o papuloescamoso; y b) LEC crónico: discoide (localizado o generalizado), túmidus, verrucoso, paniculitis, pernio o mucoso.

Algunos pacientes presentaron a lo largo de su evolución más de un tipo de lesión cutánea específica de lupus. En estos casos tomamos como referente para clasificarlos el tipo de lesión que apareció en primer lugar cronológicamente16.

De este modo obtuvimos una serie de 13 pacientes, en los que se estudiaron diferentes características clínicas (edad, sexo, tipo y localización de las lesiones cutáneas específicas de lupus, otras manifestaciones cutáneas asociadas, manifestaciones sistémicas y manifestaciones clínicas asociadas a SAF) y serológicas (presencia de anticuerpos antinucleares [ANA], anticuerpos antinucleares de doble cadena [anti-ds ADN], anti-Ro, anti-La, anti-RNP y anti-SM, y tipo de AcAF presente).

Así mismo, recogimos los pacientes que cumplían criterios diagnósticos de LES, siguiendo los criterios de la American Rheumatism Association (ARA)17,18, y de SAF siguiendo los criterios diagnósticos de Sydney (2006)2.

Resultados

Detectamos la presencia de AcAF en 13 de nuestros 182 pacientes. De esos 182 pacientes 18 cumplían criterios de LES, siendo la prevalencia de AcAF entre ellos del 38,8% (7 pacientes), mientras que entre los 164 pacientes restantes que no cumplían criterios de LES tan solo el 3,65% (6 pacientes) los presentaba.

Estudiamos las características clínicas y analíticas de los 13 pacientes con AcAF diferenciando 2 grupos:

Pacientes que cumplían criterios de lupus eritematoso sistémico (tabla 1)Datos epidemiológicos

Cinco mujeres y 2 varones, con una edad media de 43,8 años y un tiempo medio de evolución de la enfermedad de 15,85 años.

Tabla 1.

Características clínicas y serológicas de los pacientes que cumplen criterios de lupus eritematoso sistémico

Pacientes 
Sexo  Mujer  Varón  Mujer  Varón  Mujer  Mujer  Mujer 
Edad actual  36 años  36 años  59 años  36 años  42 años  48 años  50 años 
Tiempo de evolución  19 años  20 años  19 años  18 años  11 años  9 años  5 años 
Manifestaciones cutáneas específicas de lupus      Subagudo anular    Subagudo psoriasiforme    Subagudo Psoriasiforme 
  Crónico discoide localizado  Crónico discoide localizado  Crónico discoide diseminado  Crónico discoide diseminado  Crónico discoide diseminado  Crónico discoide diseminado  Crónico 
  Alopecia cicatricial    Alopecia cicatricial  Alopecia cicatricial    Alopecia cicatricial  Discoide localizado 
Otras manifestaciones cutáneas    Eritema malarFotosensibilidadÚlceras oralesÚlceras en pulpejoFenómeno de RaynaudAlopecia difusa  Alopecia difusa  Alopecia difusa  Eritema malarFotosensibilidadÚlceras oralesÚlceras en pulpejosFenómeno de Raynaud    Alopecia difusa 
Manifestaciones sistémicas  HematológicasArticulares  Articulares  Hematológicas  HematológicasArticulares  HematológicasRenalesArticularesPulmonares  Articulares  Renales 
Manifestaciones clínicas de SAF  –  –  –  –  –  –  – 
Alteraciones serológicas  ANA+  ANA+  ANA+  ANA+  ANA+  ANA+  ANA+ 
  Anti-dsADN+  Anti-dsADN+  Anti-dsADN+  Anti-dsADN+  Anti-dsADN+  Anti-dsADN+  Anti-dsADN+ 
  –  –  Anti-Ro+  Anti-Ro+  Anti-Ro+  –  Anti-Ro+ 
  AL+  AL+  AL+  AL+  ACA Ig M+  AL+  AL+ 
      ACA IgM+    ACA Ig G+     

ACA IgG: anticuerpos anticardiolipina de tipo IgG; ACA IgM: anticuerpos anticardiolipina de tipo IgM; AL: anticoagulante lúpico; ANA: anticuerpos antinucleares, Anti-dsADN: anticuerpos anti-ADN de doble cadena; Anti-Ro: anticuerpos anti-Ro; LES: lupus eritematoso sistémico; SAF: síndrome antifosfolípido.

Manifestaciones cutáneas

Tres pacientes presentaron inicialmente lesiones de tipo subagudo (una anular y 2 psoriasiformes), desarrollando todos ellos a lo largo de su evolución lesiones de tipo crónico discoide (en un paciente localizadas y en 2 diseminadas). En los otros 4 pacientes las lesiones eran discoides desde el inicio (en 2 pacientes localizadas y en los otros 2 diseminadas). Algunos pacientes presentaron otras manifestaciones cutáneas no específicas de LE (tabla 1).

Manifestaciones sistémicas

Cuatro pacientes presentaron afectación hematológica (3 de ellos trombopenia y uno anemia hemolítica), 2 tenían afectación renal (un paciente con proteinuria y otro con glomerulopatía tipo iiB), 5 presentaron artritis y un único paciente desarrolló pleuritis.

En ninguno de estos 7 casos se observaron manifestaciones clínicas asociadas al SAF.

Datos serológicos

Los 7 pacientes presentaban anticuerpos ANA y Anti-dsADN. El AcAF más prevalente en este grupo fue el AL presente en 6 pacientes, seguido por los ACA de tipo IgM, presentes en 2 pacientes. Ningún paciente presentó anti-β2-GPI. Dos pacientes presentaron más de un AcAF.

Pacientes que no cumplían criterios de lupus eritematoso sistémico (tabla 2)Datos epidemiológicos

Cuatro mujeres y 2 varones, con una edad media de 45,5 años y un tiempo medio de evolución de su enfermedad de 5,33 años.

Tabla 2.

Características clínicas y serológicas de los pacientes que no cumplen criterios de lupus eritematoso sistémico

Pacientes  10  11  12  13 
Sexo  Mujer  Mujer  Varón  Varón  Mujer  Mujer 
Edad  53 años  33 años  38 años  37 años  61 años  51 años 
Tiempo de evolución  3 años  3 años  2 años  6 años  7 años  11 años 
Manifestaciones cutáneas específicas de lupus          Subagudo anular   
  CrónicoDiscoide localizadoAlopecia cicatricial  CrónicoDiscoide diseminado  CrónicoDiscoide localizadoAlopecia cicatricial  CrónicoTúmidus    CrónicoDiscoide diseminado 
Otras manifestaciones cutáneas  –  –  –  –  –  Alopecia areata 
Manifestaciones sistémicas  –  –  –  –  –  – 
Manifestaciones clínicas de SAF  Pérdida en el 4.° mes de embarazo  –  –  –  –  – 
Alteraciones serológicas  ANA+  ANA+  ANA+  ANA+  ANA+  – 
  Anti-ds ADN+  Anti-ds ADN+  Anti-ds ADN+  Anti-ds ADN+  –  – 
  Anti-Ro+  –  –  –  Anti-Ro+  – 
  –  –  –  –  Anti-La+  – 
  AL+    AL+  AL+  AL+   
  ACA Ig G+  ACA Ig G+  ACA Ig G+      ACA Ig M+ 
  Anti β2- GPI Ig G+           

ACA IgG: anticuerpos anticardiolipina de tipo IgG; ACA IgM: anticuerpos anticardiolipina de tipo IgM; AL: anticoagulante lúpico; ANA: anticuerpos antinucleares; Anti-β2-GPI IgG: anticuerpos anti β2-glucoproteína i de tipo IgG; Anti-dsADN: anticuerpos anti-ADN de doble cadena; Anti-La: anticuerpos anti-La; Anti-Ro: anticuerpos anti-Ro; LES: lupus eritematoso sistémico; SAF: síndrome antifosfolípido.

Manifestaciones cutáneas

Un paciente presentó lesiones de tipo subagudo anular y 5 lesiones de tipo crónico (4 de ellas discoides y una túmidus). Además un paciente presentó otra manifestación cutánea no especifica de LE (tabla 2).

Manifestaciones sistémicas

Fueron prácticamente inexistentes, detectándose en algunos pacientes artralgias, sin llegar a presentar artritis.

Una paciente tuvo una pérdida fetal en el 4.° mes de embarazo, como manifestación clínica de SAF. Fue la única que cumplía criterios de SAF. Esta paciente presentaba en el cuero cabelludo una placa de alopecia cicatricial, de región central lisa y brillante y borde eritematoso y descamativo. Además en la región malar izquierda observamos una placa eritemato-violácea, edematosa, que evolucionó dejando una piel ligeramente atrófica e hiperpigmentación residual.

Datos serológicos

Cinco pacientes presentaron anticuerpos ANA, 4 pacientes presentaron anticuerpos anti-ds ADN. En este grupo, el AL también fue el AcAF más prevalente, presente en 4 pacientes, seguido por los ACA de tipo IgG, que se encontraron en 3 pacientes. Solo en la paciente que cumplía criterios de SAF se detectaron anticuerpos anti- β2-GPI de tipo IgG.

Discusión

En la literatura existen múltiples publicaciones que analizan la presencia de AcAF en series de pacientes con LES y encuentran cifras muy variables, que oscilan entre un 248 y un 67%9. En uno de los últimos trabajos publicado por Petri4 en 2010 el 47% de los pacientes presentaron ACA, el 32,5% anti- β2-GPI y el 26% AL4. En ellos se analizan múltiples variables clínicas, pero no hay muchas referencias a las lesiones cutáneas.

Por otro lado, no hay muchas publicaciones que analicen la presencia de AcAF en pacientes con lupus cutáneo, y las que existen ofrecen resultados muy dispares, posiblemente porque la metodología empleada en cada uno de ellos es diferente. En la mayoría de los trabajos se realiza una única determinación de anticuerpos, en lugar de 2 determinaciones separadas al menos 12 semanas, tal y como se recomienda actualmente2. Además los valores de los títulos de anticuerpos que consideran como positivos son diferentes en cada trabajo, y en muchas ocasiones inferiores a los empleados actualmente entre los criterios diagnósticos del SAF2. Por ello pensamos que existe una sobreestimación de la prevalencia de los AcAF entre los pacientes con LEC.

Los primeros trabajos que encontramos son del año 1992. Tebbe10 estudió 67 pacientes que divide en 3 grupos: a) pacientes que cumplen criterios de LES; b) pacientes que no cumplen criterios de LES con lesiones cutáneas de tipo crónico; y c) pacientes que no cumplen criterios de LES con lesiones de tipo subagudo. Realizó una única determinación de los ACA, considerando como positivos títulos muy inferiores a los establecidos actualmente, y encontró una prevalencia elevada, casi del 40%, sin diferencias significativas entre los diferentes grupos. En el mismo año Kind et al.11 estudiaron un grupo de 51 pacientes con LEC, estableciendo como positivos títulos de ACA iguales o mayores a 10 U/ml. Tres pacientes presentaban ACA, lo que supone una prevalencia del 5,8%.

También en 1992 Fonseca et al.12 estudiaron un grupo de 44 pacientes con LECS. Realizaron 2 determinaciones de ACA espaciadas un mínimo de 6 meses, expresando los resultados de acuerdo con las recomendaciones del Second International Anticardiolipin Standarization Workshop. Encontraron la presencia de ACA en 7 de ellos (16%): 3 entre los 21 que cumplían criterios de LES (14,2%) y 4 entre los 23 que no los cumplían 4 (17,3%).

En 1995 Ruffati et al.13 realizaron otro trabajo con 28 pacientes con LECC discoide que no cumplían criterios de LES. Realizaron una única determinación de ACA, encontrando que el 67,8% de ellos presentaban ACA IgG y el 50% de ellos de tipo IgM.

En 2010, Meuth et al.19 publicaron un trabajo en el que realizaron determinación de ACA a 34 pacientes con LEC. No detallan la metodología empleada. El 5,9% de ellos presentaba ACA de tipo IgG y un 8,8% de ellos presentaba ACA de tipo IgM.

Como vemos existe gran disparidad entre los datos encontrados en la literatura con respecto a la prevalencia de AcAf entre los pacientes con LEC. Las cifras oscilan entre el 5,811 y el 68%13. Creemos que para poder conocer realmente la prevalencia de estos AcAF entre los pacientes con LEC sería necesario unificar los criterios empleados para definirlos como positivos en los diferentes estudios. En nuestra serie hemos encontrado una prevalencia de AcAF entre los pacientes con LEC que cumplían criterios de LES del 38,8%, y estas cifras son similares a lo publicado en la literatura para los pacientes con LES4,8,9; mientras que entre los pacientes que no cumplían criterios de LES la prevalencia encontrada fue del 3,65%, y es similar a la referida en la población general3. Con estos datos podemos cuestionarnos la necesidad de la determinación de los AcAF en la batería inicial que realizamos en el estudio de todos nuestros pacientes con LEC.

La mayoría de nuestros pacientes con AcAF presentaba anticuerpos ANA+ (12 de 13 pacientes) y anti-ds ADN+ (11 de 13 pacientes). En el trabajo de Mayou20 los anticuerpos ACA también estaban asociados a la presencia de ANA. En razón de esta asociación, creemos que los AcAF se deben solicitar en el estudio de todos los pacientes con LEC que presenten ANA positivos, ya que además están incluidos a día de hoy entre los criterios diagnósticos de LES18. Probablemente entre los pacientes con ANA negativo su determinación no sea rentable. En la figura 1 planteamos un algoritmo de aproximación diagnóstica. Consideramos que en los pacientes con LEC que no cumplen criterios de LES y presentan ANA negativos sería conveniente determinar el tiempo de tromboplastina parcial activada (TTPA), y en el caso de que este se encontrase prolongado se debería solicitar el AL. Si el AL es positivo, sería conveniente solicitar también los ACA y los anti β2-GPI.

Figura 1.

Algoritmo de aproximación diagnóstica. ACA: anticuerpos anticardiolipina; AL: anticoagulante lúpico; anti-β2-GPI: anticuerpos anti-β2-glucoproteína i; LEC: lupus eritematoso cutáneo; LES: lupus eritematoso sistémico; SAF: síndrome antifosfolípido; TTPA: tiempo de tromboplastina parcial activada.

(0,3MB).

Entre las características clínicas de nuestros pacientes con AcAF encontramos un dato llamativo, la alta prevalencia de lesiones discoides. Aunque el diagnóstico inicial fue de LECS o LECC en función de las lesiones con las cuales comenzó la enfermedad, 11 de los 13 pacientes presentaron lesiones de tipo discoide a lo largo de su evolución. Solo uno de los pacientes con LECS de tipo anular y el paciente con LECC túmidus nunca presentaron este tipo de lesiones. No hemos encontrado en la literatura referencias a hallazgos similares, y dado el tamaño de nuestra muestra tampoco podemos afirmar que sea un hallazgo significativo.

En cuanto a la presencia de SAF sabemos que entre los pacientes con LES y AcAF, un 30% puede llegar a desarrollar SAF en 7 años, y la cifra aumenta al 50-70% en 20 años21. En nuestra serie solo uno de nuestros pacientes que no cumplía criterios de LES cumplía criterios de SAF. Se trataba de una mujer con lesiones de LECC discoide localizado y 3 AcAF (AL, ACA de tipo IgG y Anti β2-GPI de tipo IgG) que presentó una pérdida fetal en el 4.° mes de embarazo. En las series publicadas tampoco es frecuente el desarrollo de SAF en los pacientes con LEC y AcAF. Ruffatti13 encontró entre sus pacientes con LEC discoide un único paciente que cumplía criterios de SAF. Se trataba de un varón con ACA de tipo IgG e IgM además de AL, que presentó un tromboembolismo pulmonar. Mayou20, que estudió un grupo de 52 pacientes con LEC discoide analizando la prevalencia de ANA y ACA, refería que en su serie los anticuerpos ACA se encontraban en títulos bajos y no estaban asociados a una mayor tendencia trombótica. No podemos excluir que la baja incidencia de SAF en nuestra serie pueda deberse al tiempo de seguimiento, que a pesar de ser de 15,5 años en el grupo de pacientes que cumplen criterios de LES, es tan solo de 5,33 años en el grupo de pacientes que no cumplen criterios de LES. Sería preciso un mayor tiempo de seguimiento para valorar la incidencia real de SAF entre nuestros pacientes.

Conclusiones

Hemos encontrado en nuestros pacientes con LEC (subagudo y crónico) que cumplen criterios de LES una prevalencia de AcAF del 38,8%, similar a la referida para los pacientes con LES. Como era esperable en pacientes con LEC sin afectación sistémica ni alteraciones inmunológicas acompañantes no se identificó una prevalencia de AcAF mayor que en la población general. Sin embargo, cuando las lesiones cutáneas se acompañan de ANA, con independencia del tipo de lesión (LECC o LECS), y aun en ausencia de enfermedad sistémica, la posibilidad de detectar AcAF es mayor y estaría justificada su determinación de forma rutinaria.

Además, destaca que entre nuestros pacientes con LEC y AcAF existe una alta prevalencia de lesiones discoides. Por último, el desarrollo de SAF es poco frecuente en estos pacientes.

Responsabilidades éticasProtección de personas y animales

Los autores declaran que para esta investigación no se han realizado experimentos en seres humanos ni en animales.

Confidencialidad de los datos

Los autores declaran que han seguido los protocolos de su centro de trabajo sobre la publicación de datos de pacientes y que todos los pacientes incluidos en el estudio han recibido información suficiente y han dado su consentimiento informado por escrito para participar en dicho estudio

Derecho a la privacidad y consentimiento informado

Los autores han obtenido el consentimiento informado de los pacientes y/o sujetos referidos en el artículo. Este documento obra en poder del autor de correspondencia.

Conflicto de intereses

Los autores declaran que no tienen ningún conflicto de intereses.

Bibliografía
[1]
C. García-García.
Anticuerpos antifosfolípido y síndrome antifosfolípido: actitudes diagnósticas y terapéuticas.
Actas Dermosifiliogr, 98 (2007), pp. 16-23
[2]
S. Miyakis, M.D. Lockshin, T. Atsumi, D.W. Branch, R.L. Brey, R. Cervera, et al.
International consensus statement on an update of the classification criteria for definite antiphospholipid syndrome (APS).
J Thromb Haemost, 4 (2006), pp. 295-306
[3]
S. Gezer.
Antiphospholipid syndrome.
[4]
M. Petri.
Update on anti-phospholipid antibodies in SLE: the Hopkins’ Lupus Cohort.
Lupus, 19 (2010), pp. 419-423
[5]
R. Cervera, R.A. Asherson.
Clinical and epidemiological aspects in the antiphospholipid syndrome.
Immunobiology, 207 (2003), pp. 5-11
[6]
V. Leroy, J. Arvieux, M.C. Jacob, M. Maynard-Muet, M. Baud, J.P. Zarski.
Prevalence and significance of anticardiolipin, anti-beta2 glycoprotein i and anti-prothrombin antibodies in chronic hepatitis C.
Br J Hematol, 101 (1998), pp. 468-474
[7]
D.A. Triplett.
Many faces of lupus anticoagulants.
Lupus, 7 (1998), pp. S18-S22
[8]
M.A. McMahon, M. Keogan, P. O’Connell, G. Kearns.
The prevalence of antiphospholipid antibody syndrome among systemic lupus erythematosus patients.
Ir Med J, 99 (2006), pp. 296-298
[9]
T. Tarr, G. Lakos, H.P. Bhattoa, P. Soltesz, Y. Shoenfeld, G. Szegedi, et al.
Clinical thrombotic manifestations in SLE patients with and without antiphospholipid antibodies: a 5-year follow-up.
Clin Rev Allergy Immunol, 32 (2007), pp. 131-137
[10]
B. Tebbe, C.E. Orfanos.
Anticardiolipin-Antikörper beim kutanen lupus erythematodes.
Hautarzt, 43 (1992), pp. 130-133
[11]
P. Kind, H.C. Schuppe, K.P. Jung, K. Degitz, H.J. Lakomek, G. Goerz.
Kutaner lupus erythematodes und kardiolipin-antikörper.
Hautzarzt, 43 (1992), pp. 126-129
[12]
E. Fonseca, R. Alvarez, M.R. González, D. Pascual.
Prevalence of anticardiolipin antibodies in subacute cutaneous lupus erythematosus.
Lupus, 1 (1992), pp. 265-268
[13]
A. Ruffatti, C. Veller-Fornasa, G.M. Patrassi, E. Sartori, M. Tonello, S. Tonetto, et al.
Anticardiolipin antibodies and antiphospholipid syndrome in chronic discoid lupus erythematosus.
Clin Rheumatol, 14 (1995), pp. 402-404
[14]
J.N. Gilliam, R.D. Sontheimer.
Distinctive cutaneous subsets in the spectrum of lupus erythematosus.
J Am Acad Dermatol, 4 (1981), pp. 471-475
[15]
H.W. Walling, R.D. Sontheimer.
Cutaneous lupus erythematosus: issues in diagnosis and treatment.
Am J Clin Dermatol, 10 (2009), pp. 365-381
[16]
J. Albrecht, L. Taylor, J.A. Berlin, S. Dulay, G. Ang, S. Fakharzadeh, et al.
The CLASI (Cutaneous Lupus Erythematosus Disease Area and Severity Index): an outcome instrument for cutaneous lupus erythematosus.
J Invest Dermatol, 125 (2005), pp. 889-894
[17]
E.M. Tan, A.S. Cohen, J.F. Fries, A.T. Masi, D.J. McShane, N.F. Rothfield, et al.
The 1982 revised criteria for the classification of systemic lupus erythematosus.
Arthritis Rheum, 25 (1982), pp. 1271-1277
[18]
M.C. Hochberg.
Updating the American College of Rheumatology revised criteria for the classification of systemic lupus erythematosus.
Arthrititis Rheum, 40 (1997), pp. 1725
[19]
A.M. Meuth, S. Amler, M. Haust, D. Bein, C. Sauerland, W. Köpcke, et al.
A database analysis of cutaneous lupus erythematosus with the EUSCLE Core Set Questionnaire.
Acta Derm Venereol, 90 (2010), pp. 386-394
[20]
S.C. Mayou, F. Wojnarowska, C.R. Lovell, R.A. Asherson, I.M. Leigh.
Anticardiolipin and antinuclear antibodies in discoid lupus erythematosus-- their clinical significance.
Clin Exp Dermatol, 13 (1988), pp. 389-392
[21]
J.S. Levine, D.W. Branch, J. Rauch.
The antiphospholipid syndrome.
N Eng J Med, 346 (2002), pp. 752-763
Copyright © 2012. Elsevier España, S.L. and AEDV
Actas Dermo-Sifiliográficas

Suscríbase a la newsletter

Opciones de artículo
Herramientas

¿Es usted profesional sanitario apto para prescribir o dispensar medicamentos?