Información de la revista
Vol. 93. Núm. 1.
Páginas 35-37 (Enero 2002)
Compartir
Compartir
Descargar PDF
Más opciones de artículo
Vol. 93. Núm. 1.
Páginas 35-37 (Enero 2002)
Acceso a texto completo
Tinea pedis causada por Trichophyton violaceum
Tinea pedis due to Trichophyton violaceum
Visitas
...
Benigno Monteagudo Sáncheza, Manuel Pereiro Ferreirós Jra, Virginia Fernández-Redondoa, Jaime Toribio Péreza
a Servicio de Dermatolog??a. Complejo Hospitalario Universitario. Facultad de Medicina de Santiago de Compostela.
Información del artículo
Resumen
Texto completo
Bibliografía
Descargar PDF
Estadísticas
Tablas (3)
FIG. 1. --Primer espacio interdigital, con discreta descamación y maceración.
FIG. 2. --Lesiones eritemato-descamativas en cara lateral del pie desbordando hacia el dorso.
FIG. 3. --Cultivo en medio de Sabouraud gentamicina-cloranfenicol a los 30 días.
Mostrar másMostrar menos
La tinea pedis es una dermatofitosis de los pies cuya incidencia ha aumentado fundamentalmente debido a factores ocupacionales y medioambientales diversos. El agente causal más frecuente en los países occidentales es Trichophyton rubrum seguido de T. mentagrophytes var. interdigitale y Epidermophyton floccosum. Se presenta el caso de una niña de 14 años, piragüista federada, con afectación interdigital de los pies consistente en maceración y fisuración, cuyo estudio micológico evidenció Trychophyton violaceum. Este agente es poco frecuente en la tinea pedis. En los países industrializados se presenta, en la mayoría de los casos, como causante de tinea capitis en inmigrantes de áreas donde dicho agente es endémico. Se discuten aspectos diagnósticos y terapéuticos de este proceso.
Palabras clave:
dermatofitosis, tinea pedis, Trichophyton violaceum
Tinea pedis is a dermatophytosis of the feet with an increasing incidence mainly due to diverse occupational and environmental factors. The most common etiological agent in industrialized countries is Trichophyton rubrum followed by T. mentagrophytes var. interdigitale and Epidermophyton floccosum. Here we present the case of a 14-year-old girl canoeiste amateur who presented with maceration and fissures in the interdigital areas of the feet. Mycological exams revealed an infection by Trichophyton violaceum, an unfrequent agent for tinea pedis. At present, in industrialized countries it is isolated mainly causing tinea capitis in immigrants patients from non-industrialized areas in which it is endemic. Diagnostic and therapeutic aspects of this process are discussed.
Keywords:
Dermatophytosis, tinea pedis, Trichophyton violaceum
Texto completo

INTRODUCCION

La tinea pedis, probablemente la forma más común de dermatofitosis1, está causada, la mayoría de las veces, por dermatofitos antropofílicos. En países industrializados su incidencia aumenta debido fundamentalmente a factores ocupacionales y medioambientales diversos. Los dermatofitos más frecuentemente implicados son Trichophyton rubrum, T. mentagrophytes var. interdigitale y Epidermophyton floccosum2. En raras ocasiones se han comunicado infecciones de espacio interdigital del pie producidas por T. violaceum; éstas se producen sobre todo en regiones como Europa del Este, África, Asia y América del Sur, en las que dicho agente es endémico3.

DESCRIPCION DEL CASO

Una niña de 14 años de edad, estudiante, que practicaba como deporte habitual el piragüismo, consultó por presentar desde hacía 3 meses una afectación interdigital en los pies que le causaba prurito ocasional. Había acudido previamente a su médico de cabecera, quien, con el diagnóstico clínico de pie de atleta, le prescribió diversos tratamientos con antifúngicos tópicos sin resultado.

En la exploración se observaba maceración de coloración blanquecino-grisácea, con fisuras y eritema en los espacios interdigitales de ambos pies, principalmente en el tercero y cuarto (fig. 1). Las lesiones se extendían hasta la cara lateral de los dedos, adoptando un aspecto eritematoso y descamativo (fig. 2).

FIG. 1.--Primer espacio interdigital, con discreta descamación y maceración.

FIG. 2.--Lesiones eritemato-descamativas en cara lateral del pie desbordando hacia el dorso.

Con el diagnóstico clínico de tinea pedis tipo crónico intertriginoso se realiza un estudio micológico completo. En el examen directo con KOH 40% se observaron abundantes hifas hialinas sugestivas de infección por hongos dermatofitos. Se realizaron cultivos en medio de Sabouraud gentamicina-cloranfenicol, aislando colonias de crecimiento rápido, superficie cerebriforme, aterciopeladas, de color rojo-púrpura, con tendencia a la pleomorfización blanco algodonosa en el dorso, que formaban pigmento rojo no difusible en el reverso, consumiendo el medio subyacente en los cultivos más antiguos (fig. 3). En las preparaciones microscópicas se observaron hifas terminales gruesas y tortuosas y microconidios piriformes desarrollándose directamente sobre hifas conidióforas, más abundantes en la porción blanco-algodonosa de la colonia. En el estudio de requerimientos nutricionales presentaba un requerimiento parcial de tiamina y la prueba de perforación in vitro fue negativa.

FIG. 3.--Cultivo en medio de Sabouraud gentamicina-cloranfenicol a los 30 días.

Con estos datos se identificó la colonia como Trichophyton violaceum, prescribiéndose tratamiento con terbinafina al 1% en crema; este tratamiento produjo empeoramiento de los síntomas locales, aumentando el eritema y el prurito. En el control micológico realizado al mes de tratamiento, tanto el examen directo como el cultivo fueron positivos, por lo que se decidió administrar griseofulvina oral, 500 mg/24 horas. A los dos meses se realizó un nuevo control, observándose la remisión completa del cuadro clínico, y tanto el examen directo como el cultivo fueron negativos. Se suspendió el tratamiento y transcurridos 6 me-ses se mantenía la remisión.

DISCUSION

La tinea pedis, o pie de atleta, es la forma sintomática más común de dermatofitosis1, aunque también se han descrito infecciones plantares por mohos como Scopulariopsis brevicaulis y Fusarium verticillioides4, 5, los dermatofitos antropofílicos, principalmente T. rubrum, T. mentagrophytes o E. floccosum, son la causa más frecuente de tinea pedis2.

La incidencia de dicha afectación se incrementa con la edad1, pese a ello existen numerosos estudios que refieren que la prevalencia de la tinea pedis en grupos de edad pediátrica puede llegar hasta el 6% de la población estudiada, predominando ligeramente en varones2, 6. Existen varios factores que hacen aumentar su incidencia: calzado oclusivo, utilizar baños o piscinas públicas, variación estacional, condiciones socio-sanitarias y culturales3, 7.

El término de tinea pedis incluye cuatro variantes clínicas: crónica intertriginosa, pápulo escamosa crónica, vesiculosa y ulcerosa aguda, siendo la primera de ellas la más frecuente1. Esta variante consiste en maceración y fisuración de los espacios interdigitales, iniciándose la afectación con mayor frecuencia entre cuarto y quinto o entre tercero y cuarto dedos de los pies6.

El interés de este caso estriba en la poca frecuencia del T. violaceum en España8; se trata de una especie antropofílica9, rara en Europa Occidental, América del Norte y Escandinavia10. Se han descrito dermatofitosis causadas por el T. violaceum, pero en la mayoría de los casos aparece como agente etiológico de tinea capitis o tinea corporis en áreas endémicas del norte de África, América del Sur y Europa del Este3, 9-13. En España, como en otros países del área mediterránea, su prevalencia fue importante en el pasado14. En regiones del área atlántica como Galicia se aísla con poca frecuencia, siendo en cambio frecuente en Portugal15.

En países industrializados su prevalencia ha disminuido notablemente en las últimas décadas. Recientemente inmigrantes procedentes de zonas endémicas lo están reintroduciendo en estos países, generalmente afectando al cuero cabelludo16, 17. Hay escasas publicaciones de tinea pedis en áreas no endémicas para dicho agente, tratándose de casos de importación16, 17. En nuestro caso se trata de una paciente con actividades deportivas que entrañan riesgo para tinea pedis. En el curso de estas actividades realizó competiciones en Portugal, país donde este dermatofito es frecuente15.

Recientes publicaciones estiman la prevalencia de tinea pedis en España en alrededor del 2,9% de la población18. Antes de iniciar tratamiento para la tinea pedis es conveniente confirmar el diagnóstico, pues lesiones intertriginosas de los pies pueden producirse en dermatitis de contacto debida al calzado19, eritrasma20, intertrigo candidiásico, intertrigo bacteriano por Pseudomona o Proteus21, 22 y dermatitis atópica, sinnus piloso, psoriasis e hiperqueratosis idiopáticas, entre otras.

En el tratamiento de la tinea pedis se han utilizado de forma tópica alilaminas, azoles, ácido undecenoico, tolnaftato, ciclopiroxolamina y griseofulvina. Un reciente análisis de la bibliografía publicada señala que los ensayos sobre el uso de alilaminas carecen de datos demográficos de las poblaciones estudiadas, que los estudios comparando azoles y alilaminas no son consistentes en sus resultados y que ninguno de los trabajos revisados informa adecuadamente de los efectos adversos, especialmente la irritación local23. Los trabajos publicados informan de buenos resultados con terbinafina tópica con pauta corta24. La mejoría clínica precede a la curación micológica, y el tratamiento debe mantenerse hasta la obtención de esta última. Las infecciones causadas por T. rubrum pueden requerir más de 8 semanas para alcanzar la curación micológica. En la bibliografía consultada, un caso de tinea pedis por T. violaceum no curó a pesar de ser tratada con griseofulvina durante 3 meses18. Nuestro caso cedió en 2 meses. En la mayor parte de los casos se asocian bacterias y hongos, dañando ambos el estrato córneo, lo que favorece la cronicidad, tendencia a las recidivas y, por tanto, fallos terapéuticos21, 22. En todos los casos el tratamiento debe acompañarse de normas higiénicas tanto individuales como colectivas con el fin de evitar las recidivas10, 25, 26.

Bibliograf??a
[1]
Pathophysiology of dermatophyte infections. J Am Dermatol 1993;28:S2-S7.
[2]
The prevalence of common skin conditions in Australian school students: 4 tinea pedis. Br J Dermatol 1999;140:897-901.
[3]
Ecology and epidemiology of dermatophyte infections. J Am Acad Dermatol 1994;31:S21-5.
[4]
, Fern??ndez-Redondo V, Toribio J. Plantar infection by Scopulariopsis brevicaulis. Dermatology 1996;193:149-51.
[5]
, Labandeira J, Toribio J. Plantar hyperkeratosis due to Fusarium verticillioides in a patient with malignancy. Clinical and Experimental Dermatology 1999;24:175-8.
[6]
Tinea pedis in Korean children. Int J Dermatol 2000; 39:25-7.
[7]
Tinea pedis outbreak in swimming pools in Japan. Public Health 1997;111:249-53.
[8]
, Pereiro M, Toribio J. Incidencia de los dermatofitos en Espa??a desde 1926 a 1994. Actas Dermosifiliogr??ficas 1996;87:77-84.
[9]
Tinea capitis in Benghazi, Libya. Int J Dermatol 2000;39:263-5.
[10]
Juvenile Tinea capitis caused by Trichophyton violaceum. Hepatic reactions during ketoconazole treatment. Acta Derm Venerol 1991;71:57-8.
[11]
Tinea capitis and corporis due Trichophyton violaceum in a six-day-old-infant. Int J Dermatol 1994;33:219-20.
[12]
Pathogenesis of hair infection and black dots in Tinea capitis caused by Trichophyton violaceum: a histopathological study. J Cutan Pathol 1992;19:54-8.
[13]
The perfect state of Trichophyton violaceum. Int J Dermatol 1994;33:493-5.
[14]
Review of dermatophytoses in Galicia from 1951 to 1987 and comparision with other areas of Spain. Mycopathologia 1991; 113:65-78.
[15]
Dermatophytes in Portugal. Sabouraudia 1973;11:21-9.
[16]
Tinea pedis caused by Trichophyton violaceum. Am J Clin Pathol 1983;80:110-2.
[17]
Distal and lateral subungual onychomycosis with primari onycholysis caused by Trichophyton violaceum. Br J Dermatol 2001;144:212-3.
[18]
Prevalence and risk factors of tinea ungium and tinea pedis in the general population in Spain. Clin Microbiol 2000;38:3226-30.
[19]
Shoe dermatitis. Contact Dermatitis 1997; 36:247-51.
[20]
Tinea pedis and erythrasma in Danish recruits. Clinical sings, prevalence, incidence, and correlation to atopy. J Am Acad Dermatol 1986;14:993-9.
[21]
Progression of interdigital infections from simplex to complex. J Am Acad Dermatol 1993;28:S7-S11.
[22]
Interdigital athletes foot. The interaction of dermatophytes and resident bacteria. Arch Dermatol 1978;114:1466-72.
[23]
Athete's foot and fungally infected toenails. BMJ 2001;322:288-9.
[24]
Tinea pedis: clinical experiencie and efficacy of short treatment. Dermatology 1997;194:3-6.
[25]
Nolting S, de Prost Y, Delescluse J, Degreef H, Theissen U, et al. The use of intraconazole to treat cuta-neous fungal infections in children. Dermatology 1999; 199:248-52.
[26]
Tinea pedis et unguium in the Muslim community of Durban South Africa. Int J Dermatol 1998;37:759-65.
Idiomas
Actas Dermo-Sifiliográficas

Suscríbase a la newsletter

Opciones de artículo
Herramientas
es en

¿Es usted profesional sanitario apto para prescribir o dispensar medicamentos?

Are you a health professional able to prescribe or dispense drugs?