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Vol. 101. Núm. 8.
Páginas 659-672 (Octubre 2010)
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Vol. 101. Núm. 8.
Páginas 659-672 (Octubre 2010)
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DOI: 10.1016/j.ad.2010.04.003
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Novedades en fotoprotección
Update on Photoprotection
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Y. Gilabertea,b,??
Autor para correspondencia
ygilaberte@salud.aragon.es

Autor para correspondencia.
, S. Gonzálezc,d
a Unidad de Dermatología, Hospital San Jorge, Huesca, España
b Instituto Aragonés de Ciencias de la Salud, Zaragoza, España
c Servicio de Dermatología, Memorial Sloan-Kettering Cancer Center, New York, EE.UU.
d Servicio de Dermatología, Hospital Ramon y Cajal, Madrid, España
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Tabla 1. Principales grupos de agentes fotoprotectores
Tabla 2. Lista de filtros UV incluidos en los fotoprotectores
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Resumen

La fotoprotección es una estrategia preventiva y terapéutica fundamental frente al fotoenvejecimiento y el cáncer de piel. Este artículo recopila las novedades más relevantes en sustancias fotoprotectoras, tanto en fotoprotección tópica como sistémica. Comenzando por las nuevas aportaciones a los clásicos filtros químicos y físicos, pasando por la creciente incorporación de sustancias antioxidantes, las novedosas estrategias de reparación del daño solar en el ADN y el estado actual del uso de sustancias estimulantes de la melanogénesis. Por último, se revisa la protección frente a la radiación infrarroja.

Palabras clave:
Fotoprotección
Fotoprotector
Antioxidantes
Fotoenvejecimiento
Cancer cutáneo
Abstract

Photoprotection is the primary preventive and therapeutic strategy against photoaging and skin cancer. This review presents the most important new advances in both topical and systemic photoprotection. Starting with innovations in the traditional physical and chemical filtering agents, we go on to discuss the growing number of antioxidants, the novel strategies for repairing light-induced DNA damage, and current research on substances that stimulate melanogenesis. A final section deals with protection against infrared radiation.

Keywords:
Photoprotection
Sunscreen
Antioxidants
Photoaging
Skin cancer
Texto completo
Introducción

La fotoprotección es una actividad preventiva y terapéutica frente al cáncer de piel y al fotoenvejecimiento. Las medidas recomendadas incluyen evitar la exposición solar durante las horas de mayor irradiación ultravioleta (UV), el uso de ropa, sombreros o gorras y utilizar gafas de sol, todo ello complementado con el uso de un fotoprotector adecuado1. Estas medidas son necesarias siempre que se realicen actividades prolongadas al aire libre, y especialmente importantes para las personas de fototipos claros, con múltiples nevus y/o nevus atípicos o antecedentes de cáncer de piel.

Los fotoprotectores contienen moléculas o complejos moleculares que pueden absorber, reflejar o dispersar fotones de radiación UV. Para prevenir el eritema y la quemadura solar es necesaria una protección frente a la radiación UVB, es decir fotones altamente energéticos; sin embargo el fotoenvejecimiento es causado fundamentalmente por la radiación UV de baja energía (UVA). Por ello, un fotoprotector novedoso es aquel que puede prevenir, mejorar o incluso reparar los daños cutáneos inducidos por la radiación solar. Sus efectos protectores incluyen: 1) absorción directa de fotones; 2) inhibición de la inflamación crónica; 3) modulación de la inmunosupresión; 4) inducción de apoptosis; 5) actividad antioxidante directa (ej. neutralizar/atrapar especies reactivas del oxígeno —ERO—), y 6) antioxidante indirecta (es decir, inducción de las respuestas citoprotectoras intrínsecas que permiten la detoxificación de diversos oxidantes)2. Por último, los fotoprotectores tienen que ser seguros, no solo para los seres humanos que se los aplican sobre todo el tegumento expuesto al sol, sino también para el medio ambiente, que indirectamente los recibe durante su eliminación.

Las principales novedades que en los últimos años se han producido en fotoprotección las podemos clasificar en: 1) introducción de nuevas sustancias en los fotoprotectores tópicos tradicionales, y 2) utilización de la vía de administración oral como una nueva forma de fotoprotección: fotoprotección sistémica. En la tabla 1 se resumen los principales grupos y sustancias fotoprotectoras que se recogen en la presente revisión.

Tabla 1.

Principales grupos de agentes fotoprotectores

  • 1.

    Fotoprotectores tópicos

    • a)

      Filtros químicos u orgánicos

    • b)

      Filtros físicos o inorgánicos

    • c)

      Antioxidantes

      • i)

        Carotenoides

      • ii)

        Polifenoles

        • (1)

          Flavonoides

        • (2)

          Resveratrol

        • (3)

          Ácidos hidroxicinámicos

        • (4)

          Extracto de té verde

        • (5)

          Extracto de Polypodium leucotomus

        • (6)

          Extracto de granada

      • iii)

        Otros compuestos

        • (1)

          Extracto de brócoli

        • (2)

          Cafeína

        • (3)

          Raíz de Polygonum multiflorum thumb

    • d)

      Reparadores del ADN

      • i)

        Endonucleasa liposomada T4

      • ii)

        Fotoliasa

      • iii)

        Enzima oxoguanina glicoxilasa (OGG1)

      • iv)

        Oligonucleótidos de timidina

    • e)

      Inhibidores de la ciclo-oxigenasa‐2 (COX-2)

    • f)

      Quelantes del hierro

    • g)

      Osmolitos

    • h)

      Otros agentes

      • i)

        Dihidroxiacetona

      • ii)

        Pitiriacitrin

  • 2.

    Fotoprotectores orales

    • a)

      Sustancias botánicas de la dieta

      • i)

        Carotenoides

      • ii)

        Epigalocatequina-3-galato

      • iii)

        Flavonoides

      • iv)

        Extracto de Polypodium leucotomos

      • v)

        Chocolate

      • vi)

        Cafeína

    • b)

      Grasas de la dieta

      • i)

        Ácido eicosapentanoico

      • ii)

        Ácidos grasos omega-3

    • c)

      Combinaciones antioxidantes

  • 3.

    Nuevas estrategias de fotoprotección

    • a)

      Estimulación de la melanogénesis

      • i)

        Forskolin

      • ii)

        Análogos de la α-MSH

 
Fotoprotectores tópicos

Los fotoprotectores tópicos han demostrado prevenir e incluso reparar el daño causado por la exposición la radiación UV en modelos animales3. En los seres humanos se ha probado que previenen los efectos agudos del sol y reducen la incidencia de algunos tipos de cáncer de piel, como el carcinoma de células escamosas4–6; sin embargo, no está claro si son efectivos en reducir el riesgo de carcinoma basocelular, melanoma o de evitar el fotoenvejecimiento. Lo que cada vez se ha hecho más patente es la necesidad de una adecuada fotoprotección frente a la radiación UVB y UVA. Seité et al han demostrado que el uso diario de un fotoprotector de amplio espectro puede reducir significativamente el daño cutáneo inducido por la radiación UV7. Además, los fotoprotectores de amplio espectro, con al menos FPS para radiación UVB de 25 y frente a UVA de 14, protegen no solo frente a la quemadura solar sino también frente a la fotoinmunosupresión8. No obstante, un meta-análisis de 11 estudios sobre el riesgo de melanoma y uso de fotoprotector muestra solo una mínima ventaja para aquellos que los utilizan9. Sin embargo, si se evalúan solo los estudios más recientes en los que se usan fotoprotectores más eficaces, muchos de ellos con una fotoprotección adecuada también frente a la radiación UVA, sí parecen tener un efecto protector10.

Idealmente, los fotoprotectores deben proteger frente a la radiación UVB11 y UVA12, ser capaces de atrapar radicales libres, poseer enzimas o sustancias activas que estimulen los sistemas de reparación del ADN y, por supuesto, ser estables y seguros.

Los fotoprotectores tópicos son utilizados desde hace más de 50 años y están basados en la utilización de sustancias que de alguna forma bloquean la llegada de las radiaciones UV a las células cutáneas. En los últimos años, las principales novedades en fotoprotección se han encaminado más a impedir o corregir los efectos indeseables de las radiaciones solares en las células de la piel, utilizando agentes antioxidantes o reparadores del ADN entre otros, que a filtrar o bloquear dichas radiaciones. A continuación expondremos las sustancias con efectos fotoprotector tópico aparecidas en los últimos años.

Filtros químicos u orgánicos

Las sustancias más recientemente incorporadas a este grupo han sido los Mexoryl® y los Tinosorb, ya presentes en los fotoprotectores que utilizamos desde hace unos años (tabla 2). El ácido sulfónico dialcanfor tereftalilideno (Mexoryl® SX) y el trisiloxano drometrizol (Mexoryl® XL), desarrollados por L’Oreal® absorben radiación UVB y UVA2. A este respecto, la aplicación diaria de una fórmula con Mexoryl® SX en humanos ha demostrado absorber la radiación UV, previniendo el daño en la piel inducido tanto por la radiación UVB como UVA13. En cuanto al metilen-bis-benzotriazolil tetrametilbutilfenol (Tinosorb M) y el bis-etiltexiloxifenol metoxifenil triazena (Tinosorb S) absorben y reflejan fotones. Las últimas tendencias en desarrollo de fotoprotectores orgánicos son las sustancias que absorben fotones vehiculizadas en microcápsulas de glass sol-gel, hechas de una envoltura de sílice de ∼1μm de diámetro14. Esto reduce la penetración del filtro UV en la piel, mejorando su fotoestabilidad y disminuyendo su potencial alergénico. Considerando el papel que los radicales libres generados durante la exposición solar tienen en el daño actínico, una de las vías para aumentar la eficacia fotoprotectora de los filtros solares es modificarlos, añadiéndoles ingredientes con capacidad antioxidante. En esto consiste una novedosa combinación de una sustancia que absorbe fotones de radiación UVB, como es el octil-metoxicinamato (OMC), y el antioxidante nitroxido de piperidina (OC-NO, Tempol®)15. Este nuevo fotoprotector absorbe fotones de radiación UVB y UVA, atrapa los radicales libres y reduce la peroxidación lipídica. Incluso se ha estudiado su poder fotoprotector combinado con 2 filtros UVA, la avobenzona y el dietilamino hidroxibenzoil hexil benzoato (DHHB), con excelentes resultados. Por todo ello, la combinación OC-NO y DHHB constituye un filtro de amplio espectro fotoestable y que además reduce el daño inducido por los radicales libres generados por la radiación UV. El uso de sustancias como estas, es decir con ingredientes «multi-activos» en las fórmulas fotoprotectoras, permitirá reducir el número de ingredientes de las mismas manteniendo o incluso aumentado su efectividad16.

Tabla 2.

Lista de filtros UV incluidos en los fotoprotectores

Sustancia  Nomenclaturas  Concentraciones utilizadas  Pico de absorción  Seguridad  Permitido en (países) 
Filtros químicos principalmente UVB PABA y derivados
Ácido 4-aminobenzoico  PABA  5%  283–289nm  Aumenta los defectos del ADN  CEE, EE.UU. AUS 
Padimato O  Octil dimetil PABA  1, 4–8%  290–310nm  Fotoinestable  CEE, EE.UU., AUS
    0,5–5%     
Etil-4-aminobenzoato etoxilado  PEG-PABA, Univul P25  5%  305nm    CEE, AUS 
Etilhexil triazona  Univul T 150  5%  292nm    CEE, AUS 
Cinamatos
Cinoxato  2-Etoxietil p-metoxicinamato  1–3%  310nm    EE.UU., AUS 
Octil-metoxicinamato  2-Etil hexil p-metoxicinamato  7,5–10%  311nm  Fotoinestable  CEE, EE.UU., AUS
  Parsol, MCX       
Isopentil-4-metoxicinamato  Neo Heliopan E1000  10%  310nm    CEE, AUS 
Salicilatos
Homosalato  Salicilato de 3,3,5-trimetilciclohexilo  4–10%  306nm    CEE, EE.UU., AUS 
Octil salicilato  2-Etil-hexil salicilato, octisalato  3–5%  305nm  Mejora la fotoestabilidad de otros filtros  CEE, EE.UU., AUS 
Salicilato de trolamina  Salicilato de trietanolamina  5–12%  298nm  Buena sustantividad  EE.UU., AUS 
Otros
Octocrileno  2-Etilhexil-2-ciano-3,3 difenilacrilato7–10%  303nm  Aumento ERO  CEE, EE.UU., AUS
      Mejora la fotoestabilidad de filtros fotolábiles 
Acido 2-fenil-5-bencimidazol 5-sulfónicoEusolex 232 o Ensulizol4% (EE.UU.)  310nm  Genotóxico en bacterias  CEE, EE.UU., AUS
8% (CEE)    Hidrosoluble 
    Aumenta el FPS del producto final 
Filtros químicos UVB y menos UVA
Benzofenonas
Dioxibenzona  Benzofenona-8  3%  288, 352nm    EE.UU., AUS 
Oxibenzona  2-Hidroxi-4-metoxi-benzofenona  6% (EE.UU.)  288, 325nm  Agente más común de  CEE, EE.UU., AUS 
  Benzofenona-3  10% (CEE)    dermatitis fotoalérgica en filtros   
  Euxolex 4360         
Sulisobenzona  Benzofenona-4  5 (CEE)  288, 366nm    CEE, EE.UU., AUS
    10% (EE.UU.)     
Antralinas
Merodimato  Mentil antralinato  3,5–5%  286, 335nm    EE.UU., AUS 
Otros
Iscotrizinol  Dietilhexil butamido triazona. Uvasorb HEB  10%  311nm    CEE 
Polisilicona 15  Parsol SLX, dimeticodietilbenzalmalonato  10%  310–360nma    CEE, AUS 
Filtros químicos principalmente UVA
Avobenzona  Butil metoxi-dibenzoilmetano  3–5%  358, 360nm    CEE, EE.UU., AUS
  Parsol 1789  5%     
3-(4-Metilbencilideno) alcanfor  Eusolex 6300  4%  345nm     
Acido sulfónico de tereftalideno-dialcanfor  Mexoryl® SX  10% (CEE)  345nm    CEE, EE.UU., AUS 
    3% (EE.UU.)       
Neo Heliopan AP  Disodium fenil debenzimidazol tetrasulfanato  10%  340nm    CEE, AUS 
Aminobenzofenona  Dietilamino hidroxibenzoil hexil benzoato  10%  354nm     
Filtros químicos de amplio espectro
Drometrizol-trisiloxano  Silatrizol  15%  303, 341nm    CEE, AUS 
  Mexoryl ® XL         
Tinosorb M  Metilen-bis-benzotriazolil tetrametilbutilfenol  10%  303, 368nm    CEE, AUS 
  Bisoctrizole         
Tinosorb S  Bis-etilhexiloxifenol metoxifenil triazina. Bemotrizinol  10%  310, 340 nm    CEE, AUS 
  Anisotriazina         
Filtros físicos o pantallas minerales (UVB, UVB, IR)
Dióxido de titanio    2–25%  400nm    CEE, EE.UU., AUS 
Óxido de cinc    20–25%  400nm    CEE, EE.UU., AUS 
a

Su longitud de onda de absorción depende del solvente

AUS: Australia; CEE: Comunidad Económica Europea; ERO: especies reactivas del oxígeno; FPS: factor de protección solar; IR: radiación infrarroja.

El perfil de seguridad de los filtros químicos sigue siendo un tema en investigación. Un estudio realizado en voluntarios sanos aplicaban diariamente en todo su superficie corporal (2mg/cm2) un fotoprotector (w/w) que contenía benzofenona-3 (BP-3), OMC y 3-(4-metilbenzilideno) alcanfor (4-MBC). Sorprendentemente, las concentraciones medias en plasma fueron más altas a las 96h que a las 24h para 4-MBC y OMC en hombres y para BP-3 y 4-MBC en mujeres17. No obstante, la realidad es que la cantidad de fotoprotector que nos aplicamos es alrededor de un 50% de la utilizada en este estudio y que, aunque estas sustancias poseen efectos deletéreos, estos no han sido demostrados en condiciones habituales de uso. Recientemente han aparecido los denominados fotoprotectores no-permeables (NPSUN). Sus características químicas hacen que permanezcan confinados a la superficie del estrato córneo donde actúan las moléculas fotoprotectoras, impidiendo que la radiación solar alcance la dermis ni el fotoprotector al torrente circulatorio18.

Filtros físicos o inorgánicos

Los filtros físicos consisten en partículas considerablemente grandes que dispersan, reflejan o absorben la radiación solar en la franja UV, visible e incluso infrarroja. Dos tipos de partículas inorgánicas son ampliamente utilizadas en los fotoprotectores: el óxido de zinc (ZnO) y dióxido de titanio (TiO2) micronizados. Las últimas tendencias consisten en encapsular y o combinarlos con, por ejemplo, cera de Carnauba, lo que proporciona una dispersión estable, una viscosidad ideal y un aumento significativo del FPS19–21.

Una estrategia para aumentar la eficacia de los fotoprotectores consiste en añadir elementos que reflejen o dispersen la luz. Así, se han diseñado unas microesferas que se dispondrían encima de la superficie de la piel combinándose con filtros químicos convencionales. Estas esferas reflejan la luz solar aumentando el SPF en un 50–70% (Syntran, Solterra Boost, SolPerform, SunSpheres).

Agentes antioxidantes

La radiación UV causa daño en el ADN, oxidación de las proteínas e induce la síntesis de metaloproteinasas (MMP). La fotoprotección mediante el uso de antioxidantes vegetales para lograr proteger la piel humana frente al daño inducido por la radiación UV ha ido adquiriendo un interés creciente en la investigación en fotoprotección en los últimos años22. Su capacidad antioxidante disminuye el daño inducido por la radiación UV sin interferir con la síntesis de vitamina D en la piel. Pero además, muchas de estas sustancias naturales han demostrado poseer propiedades fotoprotectoras no basadas exclusivamente en su efecto antioxidante. Los antioxidantes clásicos contenidos en las fórmulas de fotoprotectores incluyen la vitamina C, vitamina E y el β-caroteno23. A continuación, se resumen los fotoquímicos que en los últimos años han demostrado tener efecto fotoprotector.

Carotenoides

La luteina y la astaxantina son pigmentos xantófilos que eliminan los radicales peroxilipídicos, inhibiendo el acúmulo de poliaminas libres inducidas por la radiación UVA24,25.

Polifenoles

Son un grupo de sustancias químicas encontradas en las plantas caracterizadas por la presencia de un grupo fenol por molécula. Los polifenoles son generalmente subdivididos en taninos hidrolizables y fenilpropanoides en donde se incluyen los flavonoides, entre otros. Al grupo de los polifenoles pertenecen una buena cantidad de sustancias naturales con efecto fotoprotector.

  • a.

    Flavonoides: son pigmentos naturales presentes en los vegetales que protegen del daño producido por agentes oxidantes como los rayos ultravioletas o la polución ambiental, entre otros. El organismo humano no puede producir estas sustancias químicas protectoras, por lo que deben obtenerse mediante la alimentación o en forma de suplementos. Están ampliamente distribuidos en plantas, frutas, verduras, así como en diversas bebidas, y representan componentes sustanciales de la parte no energética de la dieta humana.

    Los flavonoides contienen en su estructura química un número variable de grupos hidroxilo fenólicos y poseen excelentes propiedades de quelación del hierro y otros metales de transición, lo que les confiere una gran capacidad antioxidante. Por ello, desempeñan un papel esencial en la protección frente a los fenómenos de daño oxidativo. Además, tienen efectos terapéuticos en un elevado número de patologías, incluyendo la cardiopatía isquémica, la aterosclerosis o el cáncer26. En función de sus características estructurales se pueden clasificar en: 1) flavanos, como la catequina; 2) flavonoles, representados por la quercetina; 3) flavonas, como la diosmetina, y 4) antocianidinas.

    En cuanto a sus efectos fotoprotectores, los flavonoides de un lado absorben la radiación UV, de otro poseen actividad antioxidante directa e indirecta y, por último, modulan diversas vías de señalización.

    Se han identificado más de 5.000 flavonoides27, entre los cuales pasamos a describir aquellos en los que se ha demostrado algún efecto fotoprotector.

    • Genisteina: es la isoflavona de la soja (Glycine max), un antioxidante potente, inhibidor de la tirosin quinasa, además de ser un fitoestrógeno. Ha demostrado bloquear la radiación UVA y UVB y tiene efectos antifotocarcinogénicos y antifotoenvejecimiento28. La aplicación tópica de genisteína en animales de experimentación tras la exposición a radiación UV redujo la inflamación y protegió frente a la fotoinmunosupresión29. Otros estudios han demostrado que la genisteína aplicada de forma tópica inhibe la formación de tumores en animales sometidos a irradiación UV crónica28. Aplicado en la piel humana una hora antes de la exposición reduce el eritema y el disconfort28. Algo interesante de la genisteína es que mantiene su efecto protector del daño solar incluso aplicándolo de 1 a 4h después de la exposición30.

    • Silimarina: es un flavonoide obtenido de las semillas del cardo de leche (Silybum marianum) que consiste en la mezcla de tres flavonoides silibinin, silidianin y silicristin. La silimarina ha demostrado modular un buen número de efectos agudos y crónicos de la radiación UV en ratones. Así, protege frente a la quemadura solar, el daño en el ADN y la fotoinmunosupresión. Estos estudios indican que posee unas excelentes propiedades antioxidantes, anti-inflamatorias e inmunomoduladoras que le hacen prevenir el cáncer cutáneo inducido por la radiación UVB en modelos animales31.

    • Equol (4′,7-isoflavandiol): es un isoflavonoide obtenido de la daidzeína por la flora bacteriana intestinal de los mamíferos. Aplicado tópicamente ha demostrado proteger frente a la inflamación, la inmunosupresión y la formación de dímeros de ciclobutano pirimidina (CPD) inducidas por la radiación UV en ratones32. Sin embargo, comparativamente con otros flavonoides, como por ejemplo su propio precursor, la daidzeína, o la genisteína, su efecto fotoprotector es menor33.

    • Quercetina: es el flavonoide de propiedades antioxidantes más potentes. No hay muchos estudios en materia de fotoprotección, no obstante algunas formulaciones tópicas de quercetina han demostrado inhibir el daño inducido por la radiación UVB en animales32.

    • Apigenina: es un bioflavonoide que previene la fotocarcinogénesis en ratones. Esta acción está al menos en parte mediada por la inhibición de la proteína COX-2 cuya expresión es inducida por la radiación UVB34. Además, la apigenina aumenta la apoptosis inducida por la radiación UVB, tanto por su vía extrínseca como por la intrínseca.

Además se han investigado diversos extractos de plantas ricos en flavonoides con efecto fotoprotector como el pycnogenol y el extracto de trébol rojo.

  • Pycnogenol: es el extracto hidrosoluble de la corteza de pino marítimo (Pinus pinaster ssp. atlántica), que contiene un número de flavonoides fenólicos y polifenólicos, incluyendo procianidinas monoméricas (catequina, epicatequina, y taxifolina) así como procianidinas oligoméricas de diversas longitudes de cadena y patrones de unión35. La aplicación tópica de pycnogenol inmediatamente tras la irradiación reduce significativamente tanto los efectos agudos como los crónicos de la radiación UV (inflamación, inmunosupresión y desarrollo de tumores) en el animal de experimentación36. El picnogenol podría ser útil en la fotoprotección en humanos complementando a los fotoprotectores actuales aplicándolo después de la exposición solar

  • Extracto de trébol rojo (Red clover, Trifolium pretense) es una planta muy rica en isoflavonas como genisteína y daidzeína. Su acción fotoprotectora depende, al menos en parte, de la metalotienina, un antioxidante cutáneo que modula el fotodaño producido por la radiación UV32. Widyarini et al han estudiado el efecto fotoinmunoprotector de las diversas isoflavonas contenidas en esta planta aplicadas tópicamente de forma separada. El resultado fue que la genisteína, así como sus metabolitos equol e isoequol y su derivado dehidroequol, son los que más reducen el edema y la inmunosupresión inducida por la radiación UV. Todo ello debido a su acción antioxidante, augurando a este extracto un importante papel en la protección frente a la fotoinmunosupresión, más que frente al eritema o la quemadura solar, por lo que serían un buen complemento para los fotoprotectores que se utilizan en la actualidad29.

No hay muchos estudios que comparen el efecto fotoprotector de los distintos flavonoides. Lin et al comparan dicho efecto en 5 soluciones al 0,5% de genisteína, equol, daidzeína, biochanina A y formononetina en piel de cerdo encontrando un efecto superior de la genisteína, la daidzeína y la biochanina frente al equol y la formononetina38. No obstante, el efecto de cualquiera de ellos fue inferior al proporcionado por una solución estándar que combina varios antioxidantes: 15% L-ácido ascórbico, 1% alfa-tocoferol y 0,5% ácido ferúlico33.

  • b.

    Resveratrol (trans-3,5,4-trihidroxistilbeno)

    Es una fitoalexina polifenólica presente en las uvas y en productos derivados como vino, mosto, etc., así como en otros alimentos como ostras, cacahuetes o nueces. También puede producirse por síntesis química. Aplicándolo tópicamente antes de irradiar con UVB actúa sobre la inflamación, inhibiendo de forma significativa el edema y disminuyendo el infiltrado inflamatorio leucocitario y la formación de peróxido de hidrógeno37. Además, el resveratrol ejerce efectos quimiopreventivos anticancerígenos frente a múltiples exposiciones de radiación UVB a través de las vías de las ciclinas-CDK y protein kinasas activadas por mitógenos (MAPDK), además de inhibir la familia de proteinas apoptóticas de la survivina38,39. Así, la aplicación tópica de resveratrol, a dosis de 10μM, en la piel de ratones previamente a la exposición a radiación UV-B inhibió significativamente el incremento de la proliferación celular (Ki-67), los niveles epidérmicos de ciclooxygenasa-2 (COX-2) y de ornitin decarboxilasa, ambos marcadores de promoción tumoral, y los niveles de survivina, aumentando la inducción de apoptosis mediada por la radiación UVB. Todo ello sugiere que el resveratrol tiene un efecto quimiopreventivo de los daños inducidos por la radiación UVB en la piel, si bien todos estos estudios solo están demostrados en el animal de experimentación39.

  • c.

    Ácidos hidroxicinámicos

    Grupo de compuestos presentes en la pared celular vegetal, cuyos principales representantes son el ácido ferúlico y el ácido cafeico, siendo el primero el más abundante en la naturaleza. Aplicados tópicamente en voluntarios sanos ambos han demostrado disminuir el eritema inducido por la radiación UVB40. Dos estudios interesantes han demostrado el papel fotoprotector del ácido ferúlico en combinación con la vitamina C y E o la floretina. En el primero, una formulación con ácido L-ascórbico 15%, alfa-tocoferol 1%, y ácido ferúlico 0,5% aplicada en la piel humana antes de la exposición solar durante 4 días, proporcionó una fotoprotección significativa, disminuyendo especialmente la formación de mutaciones de dimeros de timina. Este estudio demuestra que la combinación de dos antioxidantes endógenos, la vitamina C y E, estabilizada por un potente antioxidante vegetal, como es el ácido ferúlico, puede ser aplicado tópicamente suplementando así la capacidad antioxidante propia de la piel humana frente al daño oxidativo inducido por la radiación UV41. El segundo estudio utiliza otra combinación de antioxidantes tópicos compuesta por vitamina C, ácido ferúlico y floretin42. Aplicando este preparado durante 4 días consecutivos sobre la piel de voluntarios sanos antes de la irradiación con un simulador solar se incrementó la dosis eritemática mínima (DEM) de forma líneal a la concentración de los antioxidantes. A nivel celular y molecular, disminuyó la formación histológica de sunburn cells, dímeros de timina, la expresión de metaloproteinasa-9 y de proteína p53 y la supresión de células de Langerhans. Los autores concluyen que la floretina no solo es un potente antioxidante sino que parece estabilizar y aumenta la biodisponibilidad en la piel de la vitamina C y el ácido ferúlico tópicos.

  • d.

    Extracto de té verde

    Diversos estudios han demostrado el beneficio de los polifenoles del té verde en la fotoprotección y la prevención de la fotocarcinogénesis43,44. Sin embargo, altas concentraciones de estos polifenoles pueden ser tóxicas45 y además, se oxidan y pierden su actividad rápidamente. En este sentido, se ha visto que la adición de hidroxitolueno butilado al 0,1% a la epigalocatequina-3-galato al 10%, molécula más activa de los polifenoles del té verde, aumenta significativamente su estabilidad46. Un estudio reciente ha demostrado que la aplicación tópica en la piel de humanos de un preparado tanto de té verde como de té blanco a la concentración de 2,5mg/cm2, 15min antes de la exposición solar, disminuye de forma significativa tanto el daño oxidativo en el ADN de los queratinocitos como la depleción de células de Langerhans inducida por la radiación UV47. El té blanco es el menos procesado de todos los tés y por ello capaz de contener una mayor cantidad de polifenoles. Los tés verde y negro contienen también catequinas, pertenecientes al grupo de los flavonoides.

  • e.

    Extracto de Polypodium leucotomos (PL)

    Se trata de un extracto natural rico en polifenoles obtenido de las hojas del helecho PL, que se incluye en algunos fotoprotectores dada su capacidad antioxidante. Este extracto bloquea la generación de ERO, inhibe la fotoisomerización y descomposición del isómero trans del ácido urocánico y la muerte celular inducida por RUV48,49. A nivel celular, previene la apoptosis y necrosis fotoinducidas asi como la degradación de la matriz extracelular50,51, que resultan en una reducción de la elastosis solar52, principal causa de la manifestación clínica del envejecimiento prematuro. Asimismo, la aplicación tópica de PL tras la irradiación redujo significativamente el desarrollo de tumores por irradiación crónica con UVB en el animal de experimentación52.

  • f.

    Extracto de granada (Punica granatum)

    Es fuente de antocianidinas y taninos hidrolizables. Posee una potente acción antioxidante y propiedades anti-inflamatorias53. El extracto de granada ha demostrado proteger frente a los efectos adversos inducidos por la radiación UVB y UVA. Así, en piel humana reconstituida (Epiderm®) el pretratamiento con extracto de granada previo a la irradiación con UVB inhibió la inducción de CPD, la formación de 8-dihidro-2-deoxiguanosina, (8-OHdG), la oxidación proteica y la proliferación célular. A nivel dérmico, inhibió la síntesis de diversas MMP inducidas por la radiación UVB. Desde el punto de vista molecular, disminuyeron la expresión de c-fos y la fosforilación de c-Jun inducida por la radiación UVB53. En cuanto a su papel frente a la radiación UVA, el extracto de granada inhibió el aumento de la proliferación de queratinocitos in vitro, promoviendo la apoptosis en aquellas células cuyo ciclo celular había sido detenido por la radiación y disminuyendo, por tanto, los daños celulares inducidos por la radiación UVA54.

Otros compuestos

  • a.

    Extracto de brócoli

    La aplicación tópica de este extracto en la piel de voluntarios sanos redujo el eritema inducido por la radiación UV una media de un 40%. Este efecto no es debido a la absorción de la radiación sino por la producción de una red de enzimas protectoras intracelulares que protegen a la célula del daño ultravioleta. Con ello se consigue un efecto más duradero, de varios días, incluso cuando el extracto ha desaparecido de la piel55. El agente químico responsable de este efecto es el sulforafano, un compuesto organofosforado con propiedades anticancerosas, antidiabéticas y antimicrobianas56.

  • b.

    Cafeína

    La cafeína y el benzoato sódico de cafeína poseen propiedades fotoprotectoras, ya que aplicadas en la piel aumentan la apoptosis inducida por la radiación UVB e inhiben la formación de tumores57.

  • c.

    Raíz de Polygonum multiflorum thumb (PM)

    Se trata de una hierba utilizada en la medicina tradicional oriental por sus efectos antibacterianos, antifúngicos y de antienvejecimiento que promueve la actividad antioxidante celular. En el animal de experimentación, su aplicación tópica media hora antes de la exposición a radiación UV inhibe de forma potente el estrés oxidativo, en concreto inhibe la destrucción de la enzima superóxido dismutasa58.

En resumen, existe un buen número de sustancias procedentes del reino vegetal con excelentes propiedades fotoprotectoras. No obstante, hay todavía muchas dudas por resolver, como que los antioxidantes tienden a ser inestables59 y, desde luego, mucho menos eficaces que los filtros físicos en la prevención de la quemadura solar60.

Reparadores del ADN

Considerando que el fotoenvejecimiento es debido, al menos en parte, al daño producido por la radiación UV en el ADN, el aumento de la capacidad de reparación celular del ADN reduciría el daño actínico. Este es el fundamento del uso de enzimas que participan en la reparación del ADN Son activos tanto si se aplican antes como después de la exposición a la radiación UV. Algunos ejemplos se describen a continuación.

Endonucleasa liposomada T4

La T4 endonucleasa V (T4N5) es una enzima derivada de un bacteriófago que identifica los dímeros de CPD, principal fotolesión en el ADN producida por la radiación UVB, e inicia su reparación aumentando su separación61. Además la T4N5 también disminuye la síntesis y la liberación de citoquinas inmunosupresoras como el TNF-α y la IL-10 las cuales contribuyen al riesgo de cáncer cutáneo62. Protege la piel frente a la quemadura solar y la fotoinmunosupresión además de facilitar un buen funcionamiento del sistema endógeno de reparación de ADN. Encapsulando este enzima en liposomas se facilita su distribución en la piel y de esta forma existen diversos ensayos clínicos en pacientes con xeroderma pigmentoso, habiendo demostrado ser especialmente útil en estos pacientes63.

Fotoliasa

Es una enzima presente en plantas, bacterias, reptiles, anfibios y marsupiales e incluso en placentas de mamíferos que absorbe la luz visible y utiliza la energía para romper el anillo ciclobutano, un mecanismo denominado «fotorreactivación». Estudios tanto in vivo como in vitro utilizando una fotoliasa derivada de las cianobacterias Anacystis nidulans encapsulada en liposomas demuestran reducir tanto la apoptosis como la producción de CPD en un 50%64.

Enzima oxoguanina glicoxilasa 1 (OGG1)

Cataliza el primer paso en el proceso de escisión-reparación de bases, un proceso que retira las bases guanina con daño oxidativo, la 8-hidroxi-2-desoxiguanina, del ADN. Aplicando esta enzima derivada de plantas y encapsulada en liposomas tras la exposición a radiación UVB, en ratones expuestos crónicamente a la misma, se redujo el tamaño y la progresión de tumores cutáneos65.

Oligonucleótidos de timidina

Se trata de fragmentos de ADN, en concreto dinucleótidos de timidina homólogos a la secuencia que se repite en un tercio del telómero TTAGGG, sustrato más común para los fotoproductos de la irradiación con luz ultravioleta. La aplicación de estos oligonucleótidos pone en marcha un mecanismo SOS-like o de rescate de la célula cuando se expone a la radiación UV, como la melanogénesis, pero sin que dicha irradiación haya tenido lugar, lo que mejora la capacidad de la piel de reparar el daño en el ADN sin necesidad de irradiación UV previa66.

La utilización de estos oligonucleótidos en ratones ha demostrado reducir el desarrollo de carcinomas espinocelulares y basocelulares en ratones67. En cuanto al mecanismo de esta acción anticarcinogenética está en reducir la expresión de COX-2 y la proliferación celular, aumentar la apoptosis y disminuir significativamente los CPD y la expresión de 8-hidroxi-2′-deoxiguanosina67.

En resumen, la aplicación tópica de oligonucleótidos o de enzimas reparadoras del ADN aumenta la capacidad endógena para la reparación del mismo, conseguiendo así protección frente a la radiación UV y disminuyendo la fotocarcinogénesis.

Inhibidores de la ciclo-oxigenasa 2 (COX-2)

El colecoxib aplicado tópicamente disminuye la inflamación y el daño oxidativo agudos producidos por la radiación UVB e inhibe la formación de carcinomas por irradiación UVB crónica en el animal de experimentación68. Sin embargo, por el momento estas sustancias no se usan en los fotoprotectores.

Quelantes del hierro

La exposición cutánea a la radiación UV resulta en altos niveles intracelulares de hierro y la consecuente producción de ERO, lo que justifica el uso de los quelantes del hierro en la fotoprotección69. N-(4-piridoxilmetileno)-L-Serina (PYSer) es un antioxidante mediado por una actividad secuestradora de hierro que ha demostrado tener efectos protectores frente al daño cutáneo inducido por la radiación UVB en ratones. Su aplicación tópica redujo histológicamente la hiperplasia epidérmica, el infiltrado linfocitario y la producción de glucosaminoglicanos en la dermis, lo que resultó en una disminución y retraso del desarrollo de arrugas69.

Osmolitos

Los osmolitos son solutos orgánicos cuya función es mantener el volumen celular. Sin embargo, parecen también jugar un papel en la protección celular frente a agentes nocivos como las especies reactivas del oxígeno. Tanto la radiación UVA como la UVB inducen la captación de osmolitos específicos en los queratinocitos, y el pretratamiento de cultivos de queratinocitos con el osmolito taurina inhibe la síntesis de TNF-α y IL-1070. La aplicación tópica de un osmolito bacteriano, la ectoina, previene la disminución de células de Langerhans y la formación de sunburn cells tras la radiación UVB71. Además, en estudios in vitro en fibroblastos la ectoina disminuye las mutaciones del ADN inducidas por la radiación UV. Por todo ello, los osmolitos podrían ser unas sustancias muy interesantes para añadir a los fotoprotectores en el futuro.

Otros agentes fotoprotectores tópicosDihidroxiacetona (DHA)

Es la sustancia más comúnmente utilizada como autobronceador. Además, se ha comprobado que posee un efecto fotoprotector débil, proporcionando un FPS entre 1,5 y 3,572. Esta fotoprotección está en función de la concentración utilizada o el número de aplicaciones (por ejemplo: DHA al 20% aplicada 1 vez o al 5% aplicada 3 veces proporcionan la misma fotoprotección, un SPF de 1,6)73. La mayor ventaja de la dihidroxiacetona es que su efecto fotoprotector puede durar hasta una o dos semanas.

Pitiriacitrin

Es un potente indol sintetizado de forma natural por M. furfur que absorbe la radiación UV. Estudios in vivo señalan que el FPS de esta sustancia, a una concentración del 5% y aplicada en la piel humana, es de 1,774.

Conclusión

Existen una gran cantidad de prometedoras sustancias que aplicadas tópicamente pueden prevenir los efectos nocivos del sol en la piel. Sin embargo, muchas de ellas solo han sido investigadas in vitro y en animales de experimentación, por lo que se necesitan estudios en humanos que aporten evidencias apoyando su uso. Por otro lado, la aplicación de los fotoprotectores tópicos se ve afectada por el baño, la sudoración o el rozamiento, lo que hace difícil una fotoprotección integral segura. Por ello han surgido los fotoprotectores orales como un complemento a la fotoprotección tópica.

Fotoprotección oral

Diversas sustancias carentes de efectos secundarios han demostrado ejercer un efecto preventivo de los daños inducidos por la radiación UV en la piel cuando son ingeridas oralmente, constituyéndose así como fotoprotectores orales. Sus mecanismos de acción son muy variados, interviniendo en diversas vías de señalización y ejerciendo su efecto protector ya sea por su acción antioxidante, antiinflamatoria o inmunomoduladora. A continuación expondremos las sustancias de las que existe una mayor evidencia de su efecto fotoprotector por vía oral.

Sustancias botánicas de la dieta

Muchas de las sustancias fotoprotectoras tópicas provenientes del mundo vegetal ya comentadas también poseen el mismo efecto cuando se administran por vía oral. Así se incluyen algunos alcaloides de la dieta (la cafeína), el extracto de PL, la epigalocatequina 3-galato, la genisteína y los carotenoides (β-caroteno, licopeno), entre otros.

Carotenoides

Estudios en seres humanos con dietas ricas en carotenoides durante un largo periodo de tiempo demuestran que mejora la fotoprotección debido a un discreto aumento en la DEM75.

Polifenoles del té y el vino

Estudios en animales demuestran que la administración oral de forma mantenida de epigalocatequina 3-galato aumenta la dosis eritemática mínima (DEM) además de reducir la fotocarcinogénesis y el fotoenvejecimiento inducidos por la radiación UVB76. Estos efectos parecen estar mediados, al menos en parte, por la IL-12 y la subsecuente reducción de la inflamación cutánea77. Recientemente se ha investigado la capacidad fotoprotectora de los polifenoles contenidos en el vino tinto. Mientras que su aplicación tópica no ha mostrado propiedades fotoprotectoras, su ingesta oral aumenta de forma significativa la DEM; no obstante, falta por determinar la cantidad de vino y la duración de ingesta necesarias para conseguir este efecto fotoprotector78.

Flavonoides

La genisteína oral también ha demostrado disminuir la carcinogénesis inducida por la radiación UVB en animales de experimentación28. Por otro lado, la administración oral de quercetina disminuye el estrés oxidativo sistémico que se produce al irradiar a estos animales tanto con radiación UVB79 como UVA80.

Extracto de P. leucotomos

En humanos la ingesta de dosis únicas del extracto de PL no solo tiene un efecto antioxidante e inhibidor de la peroxidación lipídica de membranas celulares cutáneas81 sino que también reduce la inflamación cutánea que acontece tras su exposición a radiación UV82,83, previene la isomerización del ácido trans-urocánico a su forma cis-49 y protege frente a la fotoinmunosupresión84. Un efecto particularmente importante del extracto de PL tras su administración oral es la inducción y activación del gen p53, con papel directo en la aceleración de la eliminación de los fotoproductos de ADN, principalmente de los dímeros de timina altamente mutagénicos. En este contexto, el extracto de PL también ha demostrado evitar el daño oxidativo en el ADN, inhibiendo la conversión de guanosina en 8-deoxiguanosina y reduciendo la mutagénesis inducida por la radiación UV81.

Chocololate

Las semillas del cacao son muy ricas en polifenoles lo que les confiere una gran actividad antioxidante. Los principales fitoquímicos fenólicos del cacao son la epicatequina y la catequina, junto con las procianidinas. Sin embargo, una buena parte de esta gran capacidad antioxidante de la semilla del cacao se pierde durante el proceso de manufacturación del chocolate85. Un estudio reciente ha demostrado que un chocolate especialmente procesado para preservar sus flavonoles, administrado diariamente durante 12 semanas incrementó la DEM en más del doble en aquellos individuos que lo tomaban frente a los que tomaban chocolate negro (70%) convencional86.

Cafeína

Distintos estudios epidemiológicos apoyan la evidencia experimental de los efectos protectores de la cafeína frente el cáncer de piel87. Experimentalmente, tanto si se administra tópica como oral, la cafeína promueve la apoptosis de los queratinocitos irradiados con UVB por lo que podría actuar como un agente preventivo de la fotocarcinogénesis88.

Grasas de la dieta

Algunos estudios, tanto en ratones como en humanos, sugieren que las dietas bajas en grasas protegen e incluso inhiben el desarrollo de queratosis actínicas. Sin embargo, algunas grasas parecen tener un efecto fotoprotector. Por ejemplo, el ácido eicosapentanoico (EPA) y los ácido grasos omega-3 inhiben el desarrollo de cáncer cutáneo en modelos murinos22; además, reducen el nivel de mediadores proinflamatorios e inmunosupresores como PGE2, IL-8, IL-6 y TNF-α, así como la expresión de COX-2, disminuyendo así la respuesta inflamatoria cutánea89. Ambos lípidos han demostrado disminuir el daño en el ADN inducido por la radiación UV y aumentar el umbral para la quemadura solar. El principal inconveniente es que todos estos estudios se han hecho administrando una cantidad relativamente grande de aceite de pescado que va de 4 a 10g al día90.

Combinaciones de antioxidantes

Al igual que se hace con los fotoprotectores tópicos, en los fotoprotectores orales se tiende a combinar sustancias, mayormente de efecto antioxidante, potenciando así el efecto fotoprotector global. Por ejemplo, la ya bien conocida combinación de vitaminas C y E aumenta significativamente el efecto fotoprotector respecto a cuando se admistran de forma separada91. Seresis® es una combinación de antioxidantes que contiene niveles fisiológicos de lípidos y compuestos solubles en agua, incluyendo carotenoides (β-caroteno y licopeno), vitaminas C y E, selenio y proantocianidinas; la administración de dosis repetidas de Seresis® disminuyó el eritema inducido por la radiación UVB así como la expresión de MMP-1 y -992. Otra combinación estudiada en animal de experimentación sometido a exposición crónica de radiación UVB, es una mezcla de antioxidantes con vitamina C, vitamina E, pycnogenol y aceite de prímula; este preparado administrado por vía oral inhibe la producción de MMP, aumentando la síntesis de colágeno y reduciendo así la formación de arrugas93.

Nuevas estrategias en fotoprotecciónEstimulación de la melanogénesis

El bronceado es la principal respuesta fotoprotectora fisiológica de nuestra piel. Se considera que el bronceado provee un factor de protección solar que oscila entre 2 y 4, además de reducir el fotodaño del ADN. De hecho, existe una relación inversa entre el contenido de melanina de nuestra epidermis y dichos fotoproductos del ADN. Parece que el daño en el ADN inducido por la radiación UV o su reparación son algunas de las señales iniciales que estimulan la melanogénesis. De esto se deduce que estimulando la producción de melanina en sí misma, sin haber una exposición solar previa, se reduciría el daño en el ADN cutáneo94.

Forskolin

Una buena forma de incrementar la pigmentación cutánea es intervenir en alguna de las señales celulares que inducen la melanogénesis. Forskolin es un diterpenoide que penetra en la célula, activando la adenilato ciclasa que media el efecto de la α-MSH en los melanocitos sin actuar a través del receptor MC1 y, por tanto, sin precisar exposición solar previa. Un reciente estudio ha demostrado que la aplicación tópica diaria de forskolin en ratones durante 3 meses induce eumelanina, la cual ejerce un efecto fotoprotector persistente que se traduce en un aumento de la DEM. Además, esto se acompaña de un aumento de melanocitos en la epidermis y un engrosamiento de la misma debido al acúmulo de queratinocitos nucleados95. La ventaja de esta sustancia fotoprotectora sería su capacidad adicional de estimular la fotoprotección en aquellos individuos con la variante no funcionante de receptor MC1R, caracterizados por pelo rubio o pelirrojo e incapaces de broncearse; esto se ha comprobado en modelos murinos transgénicos96.

Análogos de la hormona estimulante de los melanocitos (α-MSH)

Otra estrategia para estimular la melanogénesis es el uso de análogos de α-MSH. Tres fragmentos análogos (melanotan i, ii y iii) han demostrado in vitro ser agonistas del receptor MC1R estimulando la melanogénesis. Dos de ellos favorecen además la reparación del ADN fotodañado y reducen los niveles de ERO inducidas por la radiación UV97. Los melanotan se piensa que inducen el bronceado simulando la acción de la α-MSH en los receptores MC1 de los melanocitos98,99. Curiosamente, la administración de melanotan-i en inyección subcutánea estimula la síntesis de eumelanina en humanos, induciendo un bronceado con una duración prolongada (casi 1 mes)100. Melanotan i (nombre genérico de la afamelanotide) está en ensayos clínicos en fase iii como fármaco fotoprotector para fotodermatosis como la protoporfiria eritropoyéctica o la erupción polimorfa lumínica (Clinuvel Pharmaceuticals Limited. Annual report 2008. www.clinuvel.com/resources/pdf/annual_reports/2008/annual_report_2008.pdf). De hecho, se ha demostrado que administrado a dosis de 20mg, dos veces al día, durante 60 días, aumenta la tolerancia al sol en pacientes con protoporfiria eritropoyética, disminuyendo sus efectos adversos101.

Los riesgos asociados a los efectos farmacológicos de los análogos de la melanocortina no están claros. Por ahora se han recogido la aparición de flushing facial, náuseas y vómitos102. Sin embargo, una de las preocupaciones más importantes es que estas sustancias no son específicas del receptor de la melanocortina sino que interactúan con otros sistemas fisiológicos. Además, se han descrito casos de aparición de nevus melanocíticos eruptivos en personas que se habían inyectado durante varias semanas tanto melanotan i como ii103–106.

Fotoprotección frente a la radiación infrarroja

Por último y de forma separada, abordaremos el tema de la protección frente a la radiación infrarroja (RI). La RI (λ760nm–1mm) supone más de la mitad de la energía solar que alcanza la piel humana y se ha dividido en A, B y C. Mientras que las RIB y RIC no penetran profundamente en la piel, más del 65% de la IRA alcanza la dermis y el 17% el tejido celular subcutáneo. Además, hay que considerar que un tercio de la radiación solar que nos llega del sol lo hace en forma de IRA.

Investigaciones recientes demuestran que la radiación infrarroja y la exposición al calor inducen angiogénesis e infiltrado inflamatorio, disrupción de la matriz dérmica extracelular mediante la inducción de MMP y alteración de las proteínas estructurales de la dermis, contribuyendo por tanto al envejecimiento prematuro de la piel107. Por esta razón parece que una fotoprotección completa de la piel debe incluir protección frente a la RI, en concreto frente a la IRA.

Actualmente, no hay filtros físicos o químicos específicos frente a esta región electromagnética, no obstante es posible que los ya disponibles posean esta propiedad, lo que se está investigando en la actualidad.

Una aproximación fotoprotectora frente a la radiación infrarroja es nuevamente el uso de antioxidantes, especialmente aquellos cuya diana está en la mitocondria, entre otras la epigalocatequina-galato y la mitoquinona (MitoQ™, Antipodean Pharmaceuticals), derivado del coenzima Q. Así, la aplicación tópica de estos antioxidantes en la piel humana antes de la RI ha demostrado evitar sus efectos deletéreos en la expresión de genes dérmicos107.

Por todo lo expuesto, algunos fotoprotectores han añadido a sus etiquetas la capacidad de proteger frente a la radiación IR. No obstante, la interpretación de este etiquetado es difícil puesto que no existen test estandarizados para medir el índice de protección frente a dicha radiación. Algunos autores han propuesto la dosis mínima de calentamiento de la piel como método de medición108, lo cual no parece muy útil considerando que la porción más dañina de la RI, la IRA no induce calentamiento a diferencia de las IRB e IRC.

Conclusiones

A tenor de lo expuesto, existen una gran cantidad de sustancias de muy diversa índole que a través de diferentes mecanismos ejercen un efecto fotoprotector en la piel, es decir mitigan los efectos nocivos de la radiación solar. Sin embargo, todavía hay muchas preguntas acerca de cuál es «la fotoprotección que necesitamos». No cabe duda de que la excesiva exposición solar es perjudicial para la piel y los ojos. En este sentido, la luz UV se incluye en el décimo informe sobre cancerígenos de National Institute of Environmental Health Sciences Twombly109. Por otro lado, la radiación solar es un requisito vital con importantes beneficios para salud, muchos de ellos mediados por la síntesis de vitamina D110. En la actualidad, los fotoprotectores son muy útiles para prevenir las quemaduras solares y probablemente el fotoenvejecimiento y algunos cánceres cutáneos. No obstante, necesitan mejorar la protección frente a la radiación UVA e infrarroja. Por otro lado, la seguridad de los mismos es esencial y no se deben escatimar esfuerzos para garantizar su fotoestabilidad, no-mutagenicidad, minimizar su absorción sistémica e inocuidad para el medio ambiente. Por último, es importante considerar que aunque muchas de las sustancias expuestas en esta revisión han demostrado poseer efectos fotoprotectores significativos in vitro o en animales, han de demostrar su seguridad y su efectividad en humanos antes de ser ampliamente utilizados. Por todo ello, es necesario educar a la población para que haga un uso adecuado de los fotoprotectores por ahora comercializados, sin olvidar la importancia del uso de ropas y sombreros o de evitar la exposición solar en las horas centrales del día. Este es el mensaje que todas las sociedades de dermatología basándose en la evidencia disponible hasta ahora están trasmitiendo a la población.

La fotoprotección no es necesaria en cualquier circunstancia (no cuando UVI<3) ni quizás de forma indiscriminada para cualquier tipo de piel (los fototipos más oscuros tienen un mayor riesgo de déficit de vitamina D). Cada vez son más las evidencias de que la vitamina D es esencial para muchos procesos de nuestro organismo, por lo que su síntesis cutánea y su ingesta, ya sea a través de los alimentos o en suplementos, deben proporcionarnos la cantidad necesaria y suficiente. Como hemos visto en esta revisión, las nuevas sustancias o estrategias de fotoprotección persiguen una forma más fisiológica e inteligente de protegernos de los efectos nocivos del sol. La fotoprotección y la fotoexposición requieren un equilibrio que permita evitar el cáncer cutáneo permitiendo todos aquellos efectos beneficiosos que el sol nos proporciona a los seres vivos.

Financiación

Grupo de Investigación reconocido por el Gobierno de Aragón B-85 «Fotobiología y Dermatología».

Conflicto de intereses

Salvador González es consultor de Industrial Farmaceutica Cantabria (IFC), empresa que ha financiado algunos de los estudios revisados en el presente artículo.

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