Actas Dermo-Sifiliográficas Actas Dermo-Sifiliográficas
Actas Dermosifiliogr. 2009;100(09):824-6 - Vol. 100 Núm.09

Actinomicosis del labio, una localización excepcional

J. Sánchez-Estellaa, M.T. Bordel-Gómeza, E. Cardeñoso-Álvareza, E. Garabito-Soloveraa

a Servicio de Dermatología. Hospital Virgen de la Concha. Zamora. España.

Artículo

Sr. Director:

La actinomicosis es una infección bacteriana crónica,cada vez menos frecuente debido a la generalización en el uso de antibióticos y a la mejora de la higiene oral.

Se distinguen, según su localización, 4 formas clínicasprincipales: cérvico-facial, torácica, íleo-cecal y pélvica. Noobstante, se han descrito otras muchas ubicaciones.

La actinomicosis del labio es muy infrecuente. Nosotros,en una amplia revisión, sólo hemos encontrado tres casospublicados en los últimos 30 años 1-3.

Presentamos el caso de un varón de 69 años, sin antecedentes de interés, que consulta por una lesión nodular sensible, de un año de evolución, en el labio. No refería quehubiera supurado; presentaba una boca séptica y en la superficie mucosa del labio inferior un nódulo redondeado,violáceo, bien delimitado, muy duro, de 2 cm de diámetro (fig. 1). No existían adenopatías regionales.

Figura 1. Nódulo violáceo, de 2 cm de diámetro, en la mucosa de labio inferior.
Figura 1. Nódulo violáceo, de 2 cm de diámetro, en la mucosa de labio inferior.

Con la sospecha de tumor de glándulas salivales menores se le realizó extirpación con anestesia local, encontrándose un nódulo muy adherido a los tejidos adyacentes con importante sangrado al extirparlo. No se hizo cultivo.

El estudio histológico mostró un absceso limitado poruna cápsula fibrosa. En el absceso se distinguían áreasgra nulomatosas con abundantes macrófagos y célulasplasmáticas y otras de predominio polinuclear (fig. 2).En algunas de estas últimas se observaban masas amorfas irregulares, basófilas, con prolongaciones radialeseosinófilas en forma de pera en su periferia (fig. 3). Estasmasas no se teñían con la tinción de Ziehl-Neelsen, y latinción con plata metenamina de Gomori demostró queestaban formadas por un conglomerado de bacilos filamentosos.

Figura 2. Absceso bien delimitado con áreas granulomatosas y otras de predominio polinuclear con gránulos de azufre (hematoxilina-eosina, ×10).
Figura 2. Absceso bien delimitado con áreas granulomatosas y otras de predominio polinuclear con gránulos de azufre (hematoxilina-eosina, ×10).

Figura 3. Característico gránulo de azufre de actinomicosis: basófilo con prolongaciones eosinófilas en forma de pera hematoxilina-eosina, ×200).
Figura 3. Característico gránulo de azufre de actinomicosis: basófilo con prolongaciones eosinófilas en forma de pera hematoxilina-eosina, ×200).

Con el diagnóstico de actinomicosis de labio inferiorse solicitó analítica general, serología para el virus de lainmunodeficiencia humana, exploración otorrinolaringológica, radiología de tórax y ecografía abdominal, quefueron normales. Se hizo tratamiento complementariocon amoxicilina oral 500 mg cada 6 horas, durante tresmeses. Dos años después el paciente no ha presentadorecidiva.

La actinomicosis está producida por distintas especiesdel género Actinomyces, sobre todo Actinomyces israelii. Son bacilos filamentosos, pleomórficos, ramificados,gram positivos, anaeróbicos estrictos o facultativos, noácido-alcohol resistentes, que forman parte de la florahabitual de la boca, del tracto gastro-intestinal y del aparato genital femenino. Estos gérmenes tienen muy poca patogenicidad, por lo que necesitan una lesión tisularprevia (cirugía, traumatismo, cuerpo extraño, proceso inflamatorio previo, etc.) y la presencia de otros gérmenescolaboradores (copatógenos) para producir infección 4. Aunque generalmente afecta a individuos inmunocompetentes, los factores que disminuyen las defensas delhuésped favorecen esta infección.

Clínicamente se caracteriza por tumefacciones localizadas de lento desarrollo, que tienden a abscesificarse y fistulizar, siendo característica pero no patognomónica la presenciade gránulos amarillentos de 1-2 mm en el exu dado (gránulos de azufre). Provoca una intensa reacción fibrótica en los tejidos circundantes, lo que da una con sistencia leñosa, simulando frecuentemente procesos tumorales.

Los casos publicados de actinomicosis labial (tabla 1) se presentaron como abscesos aislados, duros, de pequeño tamaño, sin asociación a lesiones más profundas ocuadros de inmunodepresión, siendo confundidos lamayoría de las veces con tumores de glándulas salivales menores.

Tabla 1. Características clínicas de las actinomicosis labiales
Tabla 1. Características clínicas de las actinomicosis labiales

El diagnóstico se realiza mediante cultivo anaerobio odemostrando histológicamente la presencia de sus característicos gránulos de azufre en el seno de los abscesos.Hay que hacer un diagnóstico diferencial histológico conotros procesos que originan gránulos de azufre. Aunqueel tamaño, morfología y color de los gránulos es muyorientativo, es conveniente demostrar que están formadospor agregados de finos bacilos filamentosos mediantetinción de Gram o Gomori, con lo que excluimos gránulos por bacilos no filamentosos (botriomicosis) o gruesashifas de hongos (eumicetomas) y que no son bacilos filamentosos ácido-alcohol resistentes, descartando actinomicetomas y nocardiosis.

La intensa fibrosis que rodea a los abscesos en este proceso dificulta la llegada de antibióticos, por lo que el tratamiento idóneo debe ser una combinación de limpiezaquirúrgica con antibiótico; el de elección es la penicilina,por lo que se recomienda un tratamiento prolongado para evitar recidivas, variable según la complejidad del cuadro (3 a 18 meses). Dada la falta de experiencia, nosotros decidimos pautar un tratamiento complementario tras la cirugía, de tres meses de duración con un derivado penicilínico oral, con un buen resultado tras su seguimiento.

Lo intrigante es cómo se ha producido la infección enlos casos de actinomicosis labial, que carecían de antecedentes recientes favorecedores. Posiblemente una pobrehigiene bucal, como la de nuestro paciente, favoreció la infección de autotraumatismos mínimos, o más probablemente de un mucocele previo, como se sugiere en uno delos casos publicados al encontrar histológicamente junto al absceso actinomicótico datos de un posible quiste de retención salival2.

Conflicto de intereses

Declaramos no tener ningún conflicto de intereses.

Correspondencia:
Juan Sánchez Estella.
Plaza de Alemania 3, 3.º 1.ª Pta.
49014 Zamora. España.
jsancheze@meditex.es

Bibliografía

1.Kikiewicz D. A case of actinomycosis of the upper lip. Czas Stomatol. 1978;3:187-9
2.Appiah-Anane S, Tickle M. Actinomycosis-an unusual presentation. Br J Oral Maxillofac Surg. 1995;33:248-9
Medline
3.Lan MC, Huang TY, Lin TY, Lan MY. Pathology quiz case 1. Actinomycosis of the lip mimicking minor salivary gland tumor. Arch Otolaryngol Head Neck Surg. 2007;133:411-4
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4.Brook I. Actinomycosis: diagnosis and management. South Med J. 2008;101:1019-23
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